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| Abr 15, 2009 | Nuestra Gente

Músico y Chef Apasionado

El contrabajista cuenta su experiencia musical y su gusto por la cocina. También que estará en Japón en los próximos días con la agrupación “El barbero del Socorro”.

Que la música trascienda, que haya en ella creatividad y sentimientos y que igualmente tenga un espacio propio en el que este arte se difunda y tome cada vez más vuelo, se hacen evidentes en el discurso de Carlos Manuel Acosta De Lima.

Don Carlos en acción

Carlos Manuel Acosta De Lima

Escucharlo hace pensar que es de un espíritu afable, apasionado y a la vez comprometido, despierto y muy inquieto por lograr cada vez más cosas de la vida, no solamente en la música si no en otros escenarios.


Carlos es venezolano de nacimiento, pero siente la tierra santanderana como suya y es por eso que desde hace 14 años reside en Bucaramanga.
Aquí, aseguró, ha encontrado grandes amigos, profesionales y jóvenes que lo hacen pensar que la expresión de la música en la ‘Ciudad Bonita’ está inundada de mucho potencial.
Su contacto con la música empezó desde muy pequeño con ayuda de sus padres y luego conoció mucha gente con la que empezó a interactuar y a aprender, según nos contó, mientras decidía si estudiaba o no.
Después este arte se convirtió en algo más fuerte en su vida, pues estudió en el Conservatorio Superior de Música ‘Lino Gallardo’ de Caracas y realizó un postgrado en el Conservatorio de Meudon, París, Ville D’Avray, Ecole Normal de Music.
Durante 20 años fue contrabajistadelaOrquesta Sinfónica Venezuela, de la cual también fue vicepresidente 4 años y es porque, explicó, son sus integrantes los que se encargan de su manejo.
Desde 1997 es docente tiempo completo de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, coordinador de Extensión Cultural, primer contrabajo de la Orquesta de dicha institución y hace parte del trío instrumental ‘El barbero del Socorro’.
Este recorrido le ha permitido cumplir muchos sueños y trazarse otros más, enriquecidos con lo interesante y gratificante que le ha resultado dejar sus enseñanzas a otros y aprender a la vez de sus alumnos.
Pero para él la música tiene otro ingrediente especial que también le genera un gran apasionamiento y es la cocina.
Los encuentros con sus amigos giran alrededor de estos dos temas, entonces cuando se reúnen escuchan o interpretan música e igualmente disfrutar de un banquete preparado por él.
Carlos Manuel dice que para él cocinar es como “hacer el amor” y es a la vez como una interpretación.
“Es como un laboratorio de alquimia. Uno tiene idea de muchas cosas, se inspira por los grandes gourmets, pero uno termina haciendo su propia interpretación. Mi especialidad gira alrededor del arroz y la pasta, pero cocino de todo con mucha dignidad”, comentó.