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| May 29, 2009 | Tendencias

Placeres de Cabecera: El Vino, invitado número uno a la mesa

Fácil de tomar y su legado tradicional de hacer amigos sin necesidad de embriagarse, son uno de los mayores atractivos del vino, la ancestral bebida que cada día gana más adeptos.

Cuando de vinos se trata el mejor no es el más caro, ni el más añejo, sencillamente es el que a usted más le gusta. Esta ancestral bebida, cada vez toma más fuerza en las preferencias de la población juvenil y es catalogada por los expertos como una de las bebidas de mayor crecimiento en los últimos diez años en el país.

El sommelier Luis Fernando Valencia, explica que los motivos para ello son los precios bajos y el aumento en la oferta y la demanda.

Y así lo ratifica Ricardo Gamarra, gerente de Dislicores, quien explica que las ventas en el primer trimestre de este año aumentaron en 36%, con respecto al mismo periodo del año anterior, en su punto de comercialización en Cabecera.

La cepa Cabernet (fuerte al paladar) es una de las más preferidas, explica Gamarra, aunque añade que la Merlot empieza a tomar fuerza y en general los vinos jóvenes e importados de caja.

¿Por qué el auge?

Luis Fernando Valencia, quien tiene más de 15 años de experiencia en este tema, explica la apertura del mercado nacional, con franjas bajas en precio de los vinos importados desde Chile, Argentina, España y Francia ha motivado a consumidores de los estratos 3 y 4 en adelante.

Y es que el consumo de esta bebida en el país tuvo un crecimiento que pasó, en  cantidades, de ser 0.3 litros a 1 litro por persona al año, razones interesantes para los productores de estos países, quienes ofrecen descuentos y planes de mercadeo agresivos y contundentes en Colombia, donde el mercado es bastante atractivo y para el que ya algunas viñas buscan ofrecer planes de recreación dentro de lo que se conoce como el enoturismo.

Se pensaba que el vino en el mercado colombiano, era una moda que pasaría prontamente, pero en la actualidad es una de las bebidas más apetecidas para los grandes eventos de ciudad, las celebraciones y festividades en restaurantes hoteles y clubes. “El vino ha logrado en algunos círculos sociales desplazar a un segundo plano a bebidas nacionales como el aguardiente y el ron”, asegura Luis Fernando.

Según este sommelier, las cualidades medicinales, su estilo,  tradición y  la elegancia de servir un vino con toda su etiqueta y protocolo, indica siempre que esta  bebida  es ideal para las noches románticas y de celebración, para el acompañamiento de quesos, asados, y de la cocina fusión. Sin duda, una sana pasión que cada día gana más espacios y que en Bucaramanga busca añejarse.