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| Jul 24, 2009 | Salud

Depresión postparto: Desorden emocional que requiere cuidado

Durante los últimos años la depresión postparto ha captado la atención de la comunidad científica y de la sociedad

en general en parte por las malas noticias relacionadas con esta enfermedad. Sin embargo, a pesar de que las tragedias solo se

presentan en casos muy esporádicos, esta patología debe ser tenida en cuenta para evitar daños profundos. Gente consultó a Ruth

Ramírez Sequeda, psicóloga especialista en neuropsicología, pedagogía y salud ocupacional para conocer más de este tema.

Un desorden que se puede tratar Debido a los factores biológicos que ocurren luego de un parto la mujer se ve expuesta a un desorden

emocional llamado depresión postparto.

No obstante, debido a que su manifestación se da en ámbitos como la emoción, el pensamiento y la conducta, estas a su

vez se convierten en estímulos que mantienen este desequilibrio.

Las mujeres con depresión posparto manifiestan tristeza, embotamiento afectivo hacia el niño y hacia ellas, inhibición

conductual, desórdenes del sueño (insomnio o hipersomnio), llanto frecuente, rechazo al niño, sentimiento de culpa y agresividad injustificada.

Esto no significa que no quiera a su hijo, sino se trata de un problema emocional que, de no remitir en un par de semanas,

puede requerir tratamiento especializado.

¿Quiénes se ven afectadas?

La DPP no distingue ni edades, ni clases económicas ni grupos raciales o étnicos. Cualquier mujer que haya tenido un bebé, haya perdido

a su bebé o que lo haya destetado recientemente, puede desarrollarla.

Tampoco influye el número de hijos que tenga la mujer. Sin embargo, se ha demostrado que las mujeres que han tenido problemas de

depresión en su vida tienen más riesgo de desarrollar DPP.


¿Qué hacer desde el hogar?

Por tratarse de un problema emocional, la familia y el paciente deben tener claro que se debe invertir en compañía,

apoyo y compresión en la mujer con DPP.

No obstante, las estrategias más importantes deben venir de la propia paciente quien debe obrar concientemente con ciertas actitudes:

• Descanse bastante. Trate de tomar una siesta cada vez que el bebé duerma.

• Deje de presionarse tratando de hacer todo, se debe hacer lo que se pueda y dejar el resto para más tarde.

• Pida ayuda con las tareas de la casa y la alimentación del bebé durante la noche.

• Hable con su esposo, familia y amistades acerca de cómo se siente.

• Evite pasar mucho tiempo sola.

• Vístase, salga de la casa y camine un poco.

• Destine un tiempo para estar solos en pareja.

• Hable con su médico acerca de algún tratamiento. No tenga miedo de expresar sus inquietudes pues no todos los médicos pueden darse cuenta

si la mujer presenta DPP por eso es bueno pedir una remisión a un especialista de salud mental.

• Hable con otras mamás para aprender de sus experiencias.

• Únase a un grupo de apoyo para mujeres con DPP.

¿Qué se puede hacer para evitarla?

Aunque este tipo de depresión está ligada a los cambios hormonales propios de toda mujer, según estudios médicos

estas son algunas maneras de evitarla:

• Prepararse en pareja, pues un buen paternaje y maternaje son un camino para una buena maternidad y paternidad.

• Tener una buena comunicación con la familia y el obstetra. Es importante no quedarse con dudas que luego puedan

convertirse en pensamientos negativos.

• Asistir a grupos de preparación para el embarazo y el parto.

Tres niveles de DPP

Depresión leve:  Conocida como ‘baby blues’ es una depresión ligera que afecta al 80% de las nuevas madres. Algunas de sus causas son:

• Decepción por no haber tenido el ‘parto perfecto’.

• Una respuesta al dolor o a las incomodidades del parto.

• Agotamiento después de un evento tanimportante.

• Preocupaciones sobre tu capacidad para cuidar al bebé o la cantidad de trabajo que implica.

Sus síntomas son: episodios de ansiedad, tristeza, llanto, dolores de cabeza, agotamiento, irritabilidad. Puede ocurrir uno o dos días

después del parto, o no aparecer sino hasta varias semanas después. Esta depresión puede durar pocos días y hasta

varias semanas, pero se puede convertir en depresión postparto.

Depresión postparto profunda: Afecta de un 10 a un 20% de las mujeres que acaban de tener un bebé, es más común en aquellas que dan a

luz por segunda vez. Esta depresión es diferente a la melancolía que todos sentimos algunas veces; es una forma de

depresión que requiere de ayuda médica ya que es una enfermedad física que afecta al cerebro.

Los síntomas de la depresión postparto son:

• Un sentimiento permanente de tristeza, frecuentes cambios de estado de ánimo, sentimientos de culpa o ansiedad.

• Se caracteriza por los cambios drásticos, pues se puede tener un día bueno seguido de varios malos y después otro día bueno.

• La depresión postparto generalmente empieza de dos semanas a tres meses después del parto.

Psicosis posparto: Es una forma poco común de depresión severa. Algunas mujeres que la han presentado nunca tuvieron ningún síntoma de enfermedad psiquiátrica y otras habían padecido previamente de depresión o situaciones personales difíciles.

La psicosis postparto tiene las mismas características que la depresión, pero en grado extremo.

Las mujeres que la tienen están gravemente deprimidas y pueden confundir las cosas y tener episodios de paranoia.

Es posible que no se den cuenta de que necesitan ayuda, por lo que es importante el apoyo de la gente que las rodea y proveerlas de

ayuda profesional de inmediato.