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| Jul 31, 2009 | En estas calles

Un zorro murió atropellado

El zorro-perro hallado en la vía corresponde a los Cerdocyon thous cuyo pelaje generalmente es gris oscuro a negro a lo largo del dorso.

El cuerpo inerte de un joven zorro plateado que habría sido atropellado, sorprendió el pasado martes a varios residentes de Pan de Azúcar y Los Cedros, quienes se desplazaban por la vía que conduce a estos barrios del oriente de la ciudad. Vecinos del sector se comunicaron con esta redacción para comentar el caso que fue puesto en conocimiento de la Corporación Autónoma para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga – Cdmb- entidad que anunció algunas medidas para prevenir accidentes con estos animales.

De acuerdo con la versión de algunas personas que habitan esta parte de la ciudad, es frecuente la presencia allí de zorros, faras, armadillos, serpientes y otras especies que hacen muy particular el ecosistema de esta parte de Bucaramanga.

Relatan que incluso es común observar estos animales atravesando la vía, especialmente en el sector conocido como los bambúes.

Algunas ardillas han sido las principales víctimas de los automóviles que recorren este tramo; también han sido frecuentes los accidentes con faras, señalan.

Especie amenazada El animal que murió en Pan de Azúcar corresponde a los denominados Zorro-perro, cuyo nombre científico es Cerdocyon thous, un canino de tamaño mediano (5-7 kg.), de cola moderadamente peluda, con la punta negra y oscura en la base. El rostro es largo y puntiagudo, la cabeza es relativamente corta y estrecha. Esta es una especie omnívora, se alimenta de frutas, vertebrados, insectos,

roedores, aves y carroña. Es un depredador oportunista, busca sus presas principalmente en la noche (también utiliza la luz crepuscular) para realizar su actividad. En Colombia se encuentra en la lista de especies amenazadas.

Por su actividad nocturna, es muy sensible a la luz; por esta razón fuentes de luz artificial afectan ampliamente la visión de estos ejemplares. Se debe tener precaución con las luces frontales de los automóviles ya que la intensidad lumínica los enceguece. (quedan en shock e inmovilizados, encandilados).