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| Sep 18, 2009 | ¿Qué pasa?

¿Qué hacer con un vecino ruidoso?

Si se trata de problemas de contaminación en edificios, unidades residenciales o simplemente calles, una de las causas más comunes es el ruido. En Cabecera está el bullicio que propician los establecimientos comerciales, los escándalos de personas en estado de embriaguez que se ubican en vías y parques, pero también el que generan los propios vecinos con sus fiestas. Y ese último parece ser el caso que se presenta en el sector de Los Cedros, en donde los residentes se ven afectados por una persona bulliciosa.

Según informó una habitante de la zona, quien solicitó la reserva de su nombre, desde hace algún tiempo han tenido que soportar las incomodidades que generan los eventos sociales y la música en una vivienda. Siendo eventos aislados o que se realizan de vez en cuando el problema no sería tan palpable, explicó la quejosa, pero al parecer se ha convertido en una costumbre perturbar la tranquilidad incluso en días de semana cuando los demás deben ir a trabajar. Sobre este tema Gente de Cabecera consultó a la Secretaría de Salud Municipal y a la Policía Ambiental, cuyo trabajo incluye el control de contaminación sonora. Desde estas entidades indicaron qué puede hacerse si es afectado por un vecino en extremo ruidoso. Hay que quejarse de acuerdo con la información suministrada por funcionarios de la Secretaría de Salud esta entidad tiene a su cargo el control de fuentes fijas de ruido, como por ejemplo establecimientos comerciales, pero también residenciales.

Cuando se presentan este tipo de situaciones los afectados pueden llevar su denuncia a la oficina de saneamiento de la Secretaría de Salud Municipal, indicando cuál es el problema y quién lo propicia. La entidad se encargará de realizar la visita al residente ruidoso para verificar la situación y realizar las recomendaciones del caso, las cuales deben cumplirse so pena de ser sancionado.

Más que llamar al CAI La Policía Ambiental, por su parte, también recibe la información ciudadana, preferiblemente a través de una comunicación escrita. Al respecto el comandante de la Policía Ambiental y Ecológica de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, Alexander Aguilar Marín, explicó que si bien acudir al CAI es una buena manera de buscar una solución inmediata, hay personas que perturban la tranquilidad y atienden la solicitud de la autoridad de manera momentánea. De allí la importancia de que exista una denuncia formal que permitirá seguir un proceso. Aguilar Marín manifestó que la Policía Ambiental puede recibir directamente las denuncias y, al igual que la Secretaría de Salud, visita al vecino para dar a conocer las normas y solicitar su cumplimiento.

El Código Nacional de Policía trata las “contravenciones que dan lugar a reprensión en audiencia pública”. Entre ellas está “al que de noche permita fiesta o reunión ruidosa que moleste a los vecinos, o de cualquier modo perturbe la tranquilidad del lugar con gritos, cantos u otros actos semejantes o con aparatos emisores de voces o de notas musicales”. Las sanciones pueden ir desde multas hasta el decomiso de los elementos que contribuyen al ruido.