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| Mar 12, 2010 | Cultural

Investigación de la Unab recuperará obras musicales de Gustavo Gómez Ardila

Imagínese por un momento que Gabriel García márquez hubiese tenido, en la actualidad, guardado en un baúl, el libro Cien años de Soledad. el mundo hubiese perdido una joya de la literatura, ¿verdad? en ocasiones en la música pasa algo similar. muchas de las obras de grandes compositores quedan ocultas, por diferentes motivos, dejando en el olvido un invaluable tesoro cultural que ayuda a identificarnos más como región.

Por eso rafael Suéscun mariño, docente investigador de la escuela de música de la unab, se dio a la tarea de realizar una recuperación del patrimonio cultural de los santandereanos, en especial en lo concerniente a la música coral. Su labor la inició con las obras del ilustre maestro Gustavo Gómez ardila. este tiene tanta significación hoy para la música de coros y la cultura santandereana, así como la ha tenido en el mundo del piano, el maestro Luis A. Calvo.Hace cuatro años este ilustre músico partió a la eternidad, dejándole al país un invaluable tesoro musical. 97 obras corales, entre arreglos, composiciones y adaptaciones hacen parte de la investigación que realiza rafael Suéscun. Según explica el docente, el minucioso trabajo no sólo consiste en realizar una edición crítica de todas la obras, trasladarlas a un software, editarlas y demás, sino que se trata también de realizar un estudio profundo de las influencias, contexto familiar, histórico y formativo de Gustavo Gómez ardila, factores que a final de cuentas se ven reflejados en la música.

Un legado

El legado que piensa dejar plasmado en el trabajo investigativo, según rafael Suéscun, busca que la obra de Gustavo Gómez ardila no quede en el olvido y que futuras generaciones puedan contar con esta música. al tiempo, lo describe como una manera de apropiación de nuestra cultura. Y es que Gustavo Gómez ardila popularizó con sus arreglos y adaptaciones innumerables obras, entre ellas las más conocidas: Guabina Santandereana, con arreglo a cuatro voces, mariposita azul, la Caña, e hizo una adaptación sobre el arreglo de alberto Carbonel de la popular canción Prende la vela, hoy casi requisito obligatorio para todos los coros del país, entre muchas otras.

Según explica el investigador de la unab, la tarea no ha sido fácil, puesto que Gustavo Gómez ardila, era el último de sus 15 hermanos, viudo y no tuvo hijos de sangre. así que el proceso investigativo ha estado de la mano de sus hijos espirituales, los innumerables coristas que hicieron parte de sus diversas agrupaciones. entre ellos, la coral uiS, grupo con el cual el maestro Gustavo Gómez alcanzó su mayor popularidad, siendo director. Además, esta investigación abre las puertas para que los músicos de la región puedan en el futuro cercano cursar una maestría en musicología latinoamericana, pues la unab, en asocio con otras universidades de Suramérica, buscan crear este programa académico.