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| Ene 21, 2011 | Salud

Prevenga el síndrome del viajero

Ojo con los viajes largos en avión

Ojo con los viajes largos en avión

A punto de finalizar la temporada de vacaciones que para muchos significa la posibilidad de realizar largos viajes, no descuide por ningún momento su salud.

Pues aunque siempre será una experiencia satisfactoria, desde hace más de 10 años los expertos en el mundo les recomiendan a sus pacientes tener cuidado con la trombosis venosa profunda o más conocida como el “síndrome del viajero”.

Gente de Cañaveral consultó a Juan Guillermo Barrera, cirujano vascular jefe del servicio de cirugía vascular periférica de la FCV, para conocer sobre las causas y cómo reconocer si se está sufriendo de esta enfermedad.

Una enfermedad muy riesgosa

Se conoce como síndrome del viajero o de la clase turista porque se presenta con frecuencia en aquellos viajeros que viajan en aerolíneas con espacios muy reducidos para sus piernas o donde su silla no puede inclinarse por completo.

También a aquellos que viajan en carro y que no tienen la facilidad para pararse y caminar.

“Como la sangre no está circulando se puede producir coágulos que cuando la persona se va a bajar del avión o de donde esté viajando, este puede desprenderse y en el caso más extremo llegar hasta el pulmón y ocasionar una infarto de pulmón” afirma el experto.

Recomendaciones

Beba abundante agua

Beba abundante agua

Antes y durante su viaje tenga en cuenta estas recomendaciones que podrían prevenir la enfermedad.

– No consuma alcohol ni píldoras para dormir o en general cualquier cosa que produzca deshidratación. El alcohol produce mayor viscosidad en la sangre y deshidratación, mientras que los somníferos inducen a una mayor inmovilidad, ambas condiciones ideales para la formación de coágulos.

– No consuma café.

– Evite el cigarrillo.

– Mueva las piernas. Si viaja en bus, levántese y camine en el pasillo. Si lo hace en auto, deténgase cada cierta cantidad de horas. Si va en avión, mueva las piernas, estírelas y flexiónelas. Estos ejercicios realícelos cada dos horas máximo, si puede cada hora. También puede hacer pequeños ejercicios como subir sus piernas hasta el pecho.

– Evite sentarse con las piernas cruzadas porque esto dificulta el retorno de la sangre a través de las venas.

– Use medias elasticadas compresoras que mejoran la circulación sanguínea. Si usted tiene medias formuladas, utilícelas. También puede conseguir las profilácticas que mantienen apretadas las pantorrillas que hacen que la sangre no esté quieta.

Mueva las piernas

Mueva las piernas

– Beba abundante agua, antes, durante y después del viaje. Si no orina constantemente, puede estar deshidratado.

– Esté atento a cualquier exceso de hinchazón o dolor en las extremidades inferiores en los días posteriores al arribo.

Factores de riesgo

Aunque cualquier persona que permanezca muchas horas sentado puede sufrir de esta enfermedad, existen ciertos factores de riesgo que aumentan esta posibilidad.

– Obesidad

– Hipertensión.

– Diabetes tipo 2, es decir, aquellos que no nacieron con la enfermedad.

– Personas fumadoras.

– Mujeres que consumen anticonceptivos o estrógenos.

– Personas mayores de 50 años. A medida que aumenta la edad, también lo hace la viscosidad de la sangre.

– Mujeres embarazadas.

– Personas con estatura muy baja o muy alta. El corazón es el centro de gravedad del cuerpo, cuando se presenta esto, no hay un normal regreso de la sangre.

– Personas portadores de neoplasias, es decir, pacientes con cáncer y que están en tratamiento o aquellos que no saben que lo tienen.

– Pacientes inmovilizados con yeso.

– Hombres que consumen anabólicos.

– Pacientes con cirugías recientes.

– Personas con varices.

    Tenga en cuenta

    Si durante o después del viaje siente dificultad para respirar, los labios amoratados e hinchazón en sus piernas sin mayor razón, de aviso a la tripulación del avión para que lo atiendan.