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| Mar 25, 2011 | Columnistas

La red eléctrica urbana y la salud

Gilberto Camargo Amorocho. columnista de GENTE

Gilberto Camargo Amorocho

En Bucaramanga como todas las ciudades colombianas, la contaminación por electromagnetismo de redes de alta tensión, es muy notoria, pues casi el 100% de su red urbana está sostenida por postes o torres y por el aire que atraviesa la ciudad. Este trazado debe ir enterrado y acatar las normas que previenen la salud, por eso se recomienda que el nuevo crecimiento urbano se elabore basado en estas nuevas técnicas.

Al nuevo usuario de esas zonas futuras se le recomienda enterarse de estos riesgos y en caso de adquirir vivienda, debe exigir al constructor que no solo le muestre lo bello que virtualmente se ve su apartamento y zonas verdes comprados sobre planos, sino que le enseñe por dónde va la red eléctrica del conjunto, la subestación y la baja y alta tensión.

Las consecuencias son funestas para la salud: afectaciones al sistema nervioso y circulatorio hasta lesiones en la piel; alteración del ritmo cardiaco, subida de presión sanguínea, estrés, jaquecas, mareos, dolor de cabeza, insomnio, depresión, angustia, dificultades en la concentración, ruidos y zumbidos en los oídos.

Los adultos mayores que viven a 50 metros de las principales redes eléctricas tienen más riesgo de morir por Alzheimer o demencia senil que el resto de las personas, demostró un estudio realizado en Suiza.

El equipo científico de la Universidad de Berna, halló que ese riesgo aumentaba según la cantidad de tiempo que una persona había estado viviendo cerca de una red de 220-380 Kv.