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| Ago 19, 2011 | Columnistas

Las rutas de los vehículos pesados

Gilberto Camargo Amorocho. columnista de GENTE

Gilberto Camargo Amorocho

Es hora de pensar que Bucaramanga no es un pueblito para hacer todo lo que se nos antoje.

Ya la ciudad creció y tiene un rol diario de dinamismo que nos obliga a repensar su uso vial no solamente de día sino las 24 horas, donde el gran objetivo de los habitantes es tener más conciencia ciudadana y aportar para hacerla cada día más funcional y ágil.

Últimamente al caminar la ciudad me he dado cuenta de que una de las grandes causas de la trombosis vial son los vehículos de servicios especiales que desean usar las vías urbanas en horarios de todo el mundo.

Por sus características es urgente cambiar y reglamentar este uso por parte de la Dirección de Tránsito.

Los 150 mil automotores más casi otro tanto de motos, prácticamente hacen que las vías de la ciudad estén copadas y no hay espacio en horario hábil para otros.

Esos vehículos especiales son: aseo, embotelladoras o cervecerías, camiones mezcladoras de concreto y tractomulas de ferreterías.

Algunos ya han hecho esa modificación, tal es el caso de los transportadores de carne que ya cumplen su función en horas de la madrugada o medianoche.

No tiene lógica, en plena hora pico, ver por la carrera 33 a un carro del aseo metido en la fila de los automóviles, su presencia ya traumatiza. Lo mismo sucede con ver un camión de gaseosas invadiendo una arteria en casi dos carriles.

Los bumangueses debemos acostumbrarnos a esas modificaciones y colaborar con esa nueva actitud

Es seguir experiencias de otras ciudades del mundo donde dichas modificaciones ya se están ejecutando y generando así excelente resultados.