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| Ago 26, 2011 | Punto de Vista

Torcerle el pescuezo al CVY

Fabio Eduardo Peña, Editor GENTE

Fabio Eduardo Peña, Editor GENTE

Los candidatos a las alcaldías andan muy preocupados pensando por dónde comenzar a ordenar la casa.

Que la inseguridad, que las vías, que los huecos, que las ventas ambulantes, etc. etc.

Hablan con asesores, con periodistas, con exalcaldes, con empresarios, con dirigentes, con líderes cívicos, buscando qué hacer para recomponer el camino.

Señores, lo primero que tienen que hacer es torcerle el pescuezo al CVY.

Ese viejo término que empezó a hacer carrera hace varios años y que se fue volviendo común en contrataciones grandes y pequeñas, es lo que tiene en la quiebra a los municipios, investigados a muchos políticos y fregados a los ciudadanos del común, a los que pagan impuestos.

El Cómo Voy Yo, que antes era el diez por ciento del contrato ha llegado ahora hasta el 30 por ciento y ¡qué horror! lo exigen por anticipado.

Esto indica que cuando un alcalde o gobernador adjudica un contrato, a quien se lo adjudican debe pagar de entrada el 30% al funcionario que ‘lo bendijo’ con su designación; además debe pagar en estampillas, legalización del contrato, pólizas, pensión y salud, etc., casi el 40% y como obviamente debe ganar algo (mínimo 10%) queda para invertir aproximadamente un 20%.

Léase bien: de un contrato de cien millones de pesos lo que realmente se invierte es más o menos 20 millones. De ahí se entiende que se hagan obras de pésima calidad o que muchas veces ni las hagan.

Por eso, una de las tareas clave para enderezar el camino es torcerle el pescuezo al CVY que se está tragando los dineros de la inversión social y engordando el bolsillo de unos cuantos funcionarios.