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| Oct 7, 2011 | Nos escriben

Recuperación del espacio público en Cabecera del Llano II

Los vendedores ambulantes en la carrera 33 es un problema que día a día crece.

Los vendedores ambulantes en la carrera 33 es un problema que día a día crece.

He leído en el periódico Gente de Cabecera frecuentes críticas al problema del comercio informal, el cual indudablemente amenaza con destruir el desarrollo de la zona.

Una mezcla de corrupción política y paternalismo mal entendido propicia esta mecánica urbana del deterioro, pues los comerciantes informales acuden a los concejales con su voto para lograr que se les adjudiquen las esquinas y las aceras en distintos tramos.

Los concejales a su vez presionan a los funcionarios encargados en la Administración Local del control del espacio público y el argumento se sustenta en una supuesta política social hacia una población vulnerable, cuando en realidad, detrás de esta mecánica están operando prácticas electoreras consistentes en entregar el espacio de todos los bumangueses a los electores de algunos concejales.

Así logran comprometerse con programas sociales de empleo y de asistencia social de verdad para la población vulnerable, a los contratos de obras civiles como puentes, intersecciones y ampliaciones de vías para poder recoger en estos contratos los ‘porcentajes’ y comisiones con los cuales refinancian su actividad electorera y su propiedad personal.

El costo social de entregar el espacio público al comercio informal es sumamente alto pues éste tiene un impacto comparable al de las zonas rojas. La nueva administración de la ciudad debe despejar completamente el paseo peatonal de la 33 y ampliarlo y completarlo e impedir que en estas aceras se siga desarrollando el comercio informal.

Por: Bernardo Uribe Mendoza.