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| Oct 28, 2011 | Columnistas, Punto de Vista

Votar a conciencia tumba encuestas, falacias y rumores

Fabio Peña, editor de Gente.

Fabio Peña, editor de Gente.

Es común que en campañas electorales se desaten ‘guerras’ como las que últimamente se han vivido.

Sin embargo, este año teníamos la esperanza de que esas artimañas hubieran quedado atrás y las campañas se hubieran centrado realmente en lo que el elector quería conocer: propuestas.

No fue así.

El proceso preelectoral estuvo cargado de falacias de uno y otro bando, encuestas amañadas, pasquines, agresiones y toda clase de improperios que desdicen mucho de lo que debe ser una jornada democrática respetuosa.

Nadie sabe a ciencia cierta quién enciende siempre la mecha, lo cierto es que una vez más esa bola de fuego empezó a correr y no hubo quien la detuviera.

Los candidatos se fueron desdibujando por culpa de los azuzadores que buscaron en el juego sucio ganar espacios entre el electorado.

Y la verdad fue que generaron confusión.

Pero llegó la hora de derribar todo ese muro de infamia que se levantó en los últimos días.

El voto a conciencia es la mejor herramienta para acabar con tanta malquerencia.

Votar a conciencia es un compromiso consigo mismo y con la sociedad, con la ciudad que queremos dejarle a nuestro hijos y con el presente y el futuro.

Ojalá que este domingo reine la democracia y gane quien mejor servicio le pueda prestar a la ciudad y al Departamento.