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| nov 11, 2011 | Histórico, Nuestra Gente

50 años de inagotable voluntariado en Bucaramanga

Aunque en la foto no están todas, en la actualidad la asociación cuen-ta con 52 voluntarias.

Aunque en la foto no están todas, en la actualidad la asociación cuenta con 52 voluntarias.

Del grupo de seis personas que hace 50 años trabajó por la creación de las Damas Rosadas de Bucaramanga, Gladys Bautista Arias es la única activa.

Sus fuerzas no decayeron nunca y ni siquiera por un minuto tuvo la idea de decir ‘ya no más’. Al contrario, ser parte de un grupo de voluntarios preocupados por el bienestar de los demás fue poco a poco siendo el motor de su vida, su sentido, su orientación.

Recuerda que tenía 20 años cuando con otras mujeres, jóvenes también, escucharon el testimonio de la esposa de un médico recién llegado de Estados Unidos… “el doctor Mogollón”, quien había tenido una corta experiencia en el voluntariado.

Eso fue a inicios de 1961, cuando el esposo de doña Gladys trabajaba en el Hospital San Luis, que para esa época tenía el infortunio de tener unas pésimas condiciones físicas.

Desde hace 50 años, doña Gladys Bautista Arias hace parte de las Damas Rosadas.

Desde hace 50 años, doña Gladys Bautista Arias hace parte de las Damas Rosadas de Bucaramanga.

Fue este escenario llevado por el olvido el que les impulsó a crear un grupo de voluntarias, entre ellas doña Alicia de Galvis.

La emotividad fue tal que en agosto y septiembre se constituyó el primer grupo de voluntariado de la ciudad y el 1 de octubre se empezó a trabajar en el hospital.

No se detuvieron ni para tomar impulso, pues los resultados del orden y servicio se vieron en el llamado que hicieron a los pocos meses las directivas de los hospitales vecinos, el San Juan de Dios y el Hospital  Psiquiátrico, quienes pidieron un grupo de voluntarios para ellos.

El Hospital Ramón González Valencia no podría ser la excepción y al poco tiempo un grupo de nuevos voluntarios se capacitó y empezó a laborar allí.

Pensando en grande

A raíz del crecimiento que tuvo el grupo de voluntariado en Bucaramanga y en otras ciudades, se creó AVHOS, Asociación Colombiana de Voluntariado Hospitalario y de Salud, que además de regular propendió en la formación de albergues.

Y con sacrificios, gestiones y demás, nació en el barrio La Aurora el albergue de las Damas Rosadas, un lugar en el que hasta el sol de hoy no se ha parado de brindar un servicio social.

Allí se brinda alojamiento y alimentación a las personas del campo o de otros lugares lejanos que vienen a Bucaramanga por servicios médicos y tratamientos y que por costos no tienen dónde pasar sus días.

 Una vocación incansable por servir

La labor de las primeras voluntarias se mezclaba con los quehaceres del hogar. La creación de sus  propios hogares, sin verlo como una piedra en el zapato, fue por cosas de la vida una razón para que algunas voluntarias día a día le dedicaran menos tiempo a esta obra.

Pero así como algunas no volvieron, llegaban otras que más tarde salían y al rato eran reemplazadas por unas nuevas… así hasta hoy.

Hoy, cuando cumplen 50 años de trabajar por la población vulnerable de la ciudad, las Damas Rosadas piensan que nunca es tarde para volver.

“Con motivo del aniversario, sería una oportunidad bonita para que aquellas que alguna vez vinieron vuelvan. Tenemos contactos con muchas de ellas, pero un reencuentro sería genial”, dijo doña Gladys, quien reiteró que esta labor es día a día una necesidad en su vida… “algo que no se puede dejar así no más”.

Premio a su gran labor

La labor de doña Gladys Bautista fue premiada este año al ser elegida la Presidenta Nacional de AVHOS.

Esta es la primera vez que la dirección nacional se maneja desde Santander, pues siempre figuraban en este cargo Bogotá y Medellín.

Esto, además de ser un estímulo a su inagotable tarea, representa para ella un compromiso por seguir trabajando.

Así trabajan las Damas Rosadas

Junto a Rosita de Gómez, las voluntarias nos contaron la historia de labor social en la ciudad durante varias décadas.

Junto a Rosita de Gómez, las voluntarias nos contaron la historia de labor social en la ciudad durante varias décadas.

Aunque no está en la asociación desde sus inicios, Rosita de Gómez también lleva sus años como voluntaria. Ella, quien este año se desempeña como la presidenta de la asociación, nos contó algunos detalles sobre las labores concretas del grupo que hoy cuenta con 52 personas.

¿Cuáles son sus máximas obras?

“Tenemos tres obras importantes

1) El albergue, ubicado en la calle 33 # 28-53. Nos pasamos recientemente. Aquí es donde le brindamos ayuda a los enfermos que vienen de sitios lejanos. Ellos son remitidos por las oficinas de trabajo social de las entidades de salud de la ciudad.

2) Ideales, que significa Instituto de Adaptación Laboral en Santander para Discapacitados y que cumplió ya 38 años. Allí les damos apoyo a los jóvenes con limitaciones físicas y mentales, y a sus familias. Está ubicado en una casona muy antigua cerca a la Cruz Roja  al parque Romero.

3) Un hogar en la tercera etapa del barrio La Esperanza, en el norte de Bucaramanga. Allí le damos nutrición completa y educación preescolar a 120 niños cada año, entre los 6 meses y los 6 años. Es un trabajo duro porque esas edades requieren muchísima atención y personal capacitado y especializado”.

 ¿Cómo subsisten, de dónde sacan recursos para las obras?

“Esa es la parte más complicada. Antiguamente era más fácil recoger dinero con bazares, campañas y recolecciones en alcancías. Pero ahora es más difícil. Todo se hace con gestiones ante empresas, donantes y convenios, y desde lo que podamos hacer nosotras también”.

 ¿Son pensionadas muchas de ustedes?

Dentro de las obras está la recolección de ropa de segunda que luego arreglan para dejarla en buen estado y al servicio del albergue.

Dentro de las obras está la recolección de ropa de segunda que luego arreglan para dejarla en buen estado y al servicio del albergue.

“Sí, la mayoría. Cuando uno se pensiona queda como en el aire, desubicada, pues la mayoría está sin hijos o viudas. Es una edad bonita en la que la mujer todavía tiene vigor y es organizada para prestar este servicio. Es un perfil muy interesante para encontrar dónde realizar esa actividad a la cual se acostumbró uno durante 30 años o más de trabajo”.

 ¿Qué requisitos debe cumplir una aspirante a  Dama Rosada?

“Reunir un perfil muy humano. Una persona que no se considere que sepa todo en la vida, sino que siempre esté preocupada por aprender más. Debe ser alguien que le nazca el deseo de servir por encima de todo. Lógicamente hay exigencias y procesos para hacerlo, pero básicamente que tenga disponibilidad y el deseo auténtico de servir”.

 ¿Hay alguna edad específica para ser Dama Rosada?

“Está establecido por lo pronto desde los 18 años. Somos consientes que es difícil, pero queremos empezar a tener jóvenes. Esperamos algún día lograrlo”.

 ¿Cuántos años tiene la persona más joven de la asociación?

35 años

 ¿Y la mayor?

“Hay varias que pasan de los 80 años pero uno las ve con una lucidez, alegría y entusiasmo por trabajar increíbles. Esta actividad lo rejuvenece a uno, lo llena de entusiasmo”.

 ¿La Dama Rosada debe ser una mujer que se haya destacado por prestar un servicio en una comunidad parroquial cristiana católica?

“No es indispensable, pero sería bonito pues demuestra que ha tenido ese espíritu y vena de servicio. Pero esto es sin distingo de raza, credo ni política. No es de carácter religioso. Se espera que tengamos nuestra espiritualidad muy en alto, que tengamos un ser superior por el cual trabajamos y creemos, una espiritualidad bien cimentada, pero no es requisito ser católico”.

 ¿Hay Damas Rosadas en todos los municipios?

“Como área metropolitana no, hay en San Gil, Socorro y Oiba, por mencionar algunos en Santander. Tratamos de organizar grupos en Floridablanca o Piedecuesta, pero no dio resultado”.

 ¿Hay o ha habido hombres en la asociación?

“Directamente no, pero sí hemos tenido a muchos que nos han colaborado mucho. Casi siempre la familia de la presidenta colabora bastante, los hijos y esposos, pero no son activos del grupo. En ese caso a ellos se les llama ‘voluntarios”. 

Comentarios

  1. Liliana T. dice:
    Buenos Dias,,,he querido saber cómo contactarme con la asociación en Bucaramanga,,,vivo en Bogotá, y mi abuelita sirvió muchos años a esa Asociación,,,hoy se encuentra muy viejita (90 años) y está en una situación económica dificil,,quisiera saber cómo la podrían ayudar pues está dependiendo de su familia que nos encontramos lejos y hay dias que le hacen falta muchas cosas,,,entre ellas medicamentos para el dolor que son muy costosos y pañales. Espero una pronta respuesta para poderme contactar con ustedes y saber si pueden de alguna forma ayudar a mi abuelita. Mil Gracias y que Dios los siga bendiciendo.
  2. Una labor maravillosa para la gente de escasos recursos y con dificultades de salud.
    Una cosa… AVHOS lleva la H de Hospitalario.
  3. alexandrr valero delgado dice:
    exelente labor y muchas felicidades espero que sigan asi con esas ganas.mi mama (Alicia de Valero) fue voluntaria por muchos años y gracias a ella soy mejor persona y ser humano ya que me llevaba a la guarderia y al asilo de ancianitos para ayudarle cuando yo tenia 10 años ahora tengo 34 y veo que aun siguen.Dios las bendiga.