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| Ago 3, 2012 | Columnistas

El edificio hospitalario

Gilberto Camargo Amorocho

Gilberto Camargo Amorocho

Es muy clara la norma colombiana, no en cualquier lugar se puede atender enfermos, la forma no genera la función, es lo contrario.

Diseñar hospitales hoy busca ser parte de la garantía paciente en su rehabilitación, el lema es: “En buen ambiente, mejor salud”, dada las condiciones físico-sanitarias que se deben implementar y facilitando una buena asepsia en los procedimientos.

Es lamentable encontrar todavía en pleno siglo XXI algunas IPS que planean edificios sin acatar la técnica y metodología existente, teniendo en cuenta la complejidad de oferta, igual no aplicar las áreas mínimas por cama, como base fundamental para calcular servicios de apoyo.

Todo hospital debe tener un plan de desarrollo a corto, mediano y largo plazo.

Algunas universidades aún dictan a gerentes de estas instituciones, seminarios sobre Infraestructura Física. Un buen directivo o personal en salud formado en este campo comprende más fácilmente al responsable del mantenimiento y racionaliza mejor el enorme gasto anual que se debe presupuestar para planta física.

La tendencia hoy del diseño es llegar a productos finales como consecuencia de todo un trabajo colectivo interdisciplinario, donde el arquitecto es el intérprete y facilitador, cuyo propósito final es ser parte de la abnegada labor de llenar expectativas y brindar oportunidad de salvar y perdurar vidas.

Por eso es importante que todo responsable de la creatividad de un proyecto comprenda esto, además del verdadero significado de la bioseguridad espacial en los procedimientos, esta interactividad facilita la operatividad de un proyecto y en especial su funcionalidad.