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| Sep 14, 2012 | Columnistas

A propósito de las ferias…

Por:  Silvia Heilbut Guillén

Las ferias y carnavales regionales son muestras de tradición, historia, cultura y patrimonio autóctono de un territorio. Así, el Carnaval de Blancos y Negros en Pasto exalta la fusión de razas en el sur colombiano.

El carnaval de Barranquilla evoca sincretismos, representación de fauna exótica y personajes místicos. Como vemos, estas y otras fiestas colombianas llevan  sustrato cultural y antropológico, pero se ha preguntado usted ¿Cuál es el valor cultural de las ferias de Bucaramanga?

Si hablamos de ganadería como algo típico podríamos decir que el territorio más cercano a tenerla como expresión cultural es el llano. Lo cierto es que la Feria de Bucaramanga lo que exalta es una impresionante capacidad para embriagarse desaforadamente sin motivo cultural y para desatar riñas.

Si los santandereanos gozan del privilegio de tener el hermoso Chicamocha, las hormigas culonas,  su insigne maíz mute, la influencia Guane ¿por qué no hay ni uno solo de estos símbolos en un desfile de la feria?

Triste es que pudiendo generar un evento que transmita cultura, lo único que resulte sea un evento desprovisto de sentido, donde ni una cabra (animal emblemático de la región) se asome sobre lo alto de la ciudad.