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| Oct 12, 2012 | Punto de Vista

A los Curadores urbanos

Fabio Peña

Fabio Peña

No se sabe aún cómo quedará conformado el equipo de curadores urbanos de la ciudad pues, como se ha vuelto común en nuestro medio, existen presiones, intrigas, desacuerdos, demandas y mil cosas más.

Sin embargo, independientemente de quiénes queden en el cargo (muy apetecido por cierto) lo único claro e importante es que hagan una buena gestión, que pongan en orden el desarrollo urbanístico de la ciudad.

Para nadie es un secreto que el área metropolitana está creciendo a un ritmo acelerado con nuevas construcciones tanto comerciales como residenciales.

Pero también son muchas las quejas por la forma como se está dando ese crecimiento y la forma como se desarrollan las construcciones.

Por una parte, está el hecho de que la ciudad se ha vuelto cemento y más cemento, dejando de lado las zonas verdes, lo espacios para el disfrute de la comunidad y para que la ciudad respire.

Algunos sectores parecen más un jardín de ladrillos que un paisaje amable.

Lo que hace unos años conocíamos como antejardines ya son cosa del pasado, ahora todo se endurece y no queda espacio ni para sembrar una flor.

Además, los andenes perdieron su uniformidad y ya el transitar por una acera se ha vuelto cosa de equilibristas.

A eso hay que sumarle lo traumático que se ha vuelto para muchos vecinos tener una construcción al lado.

Horarios de trabajo extendidos hasta bien tarde o martillazos y taladros en plena madrugada, son el común denominador. Sin contar los accidentes que obligan a desalojar las casas aledañas a muchas obras.

En fin, es hora de que tanto las curadurías como las oficinas de planeación le pongan coto a este asunto para que la ciudad crezca de manera ordenada y sin traumatismos.