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| Mar 15, 2013 | Punto de Vista

El trancón sale desde nuestras casas

Fabio Peña

Fabio Peña

Dicen los expertos en movilidad y desarrollo urbano que por más que se construyan nuevas vías, puentes o túneles en el mundo de hoy estos siempre se verán superados por el crecimiento del parque automotor.

Es decir, que por más obras de cemento y ladrillo que se hagan no disminuirá en gran medida la congestión.

Bucaramanga y su área metropolitana es un reflejo de esto.

Si bien es cierto que hace años nos quedamos cortos en construcción de nuevas carreteras, no cabe duda que hay factores que están fomentando seriamente el problema de congestión y de paso afectando el nivel de vida.

Uno de esos casos es la falta de cultura ciudadana. Aún nos falta mucho por mejorar y dejar de parquear en cualquier parte o aprender a compartir el vehículo o a dejarlo en casa cuando podemos caminar unas cuantas cuadras.

Otro factor es el crecimiento del número de carros que actualmente circula por las calles del área metropolitana.

Según estadísticas de la Dirección de Tránsito de Floridablanca, no más en ese municipio se están matriculando en promedio mil vehículos por mes, entre carros y motos.

A ese ritmo no va a ser posible superar la congestión que hoy vivimos, así se hagan nuevas vías que, por lo general, avanzan a ritmo de tortuga.

Es ahí donde cabe reflexionar sobre qué medidas se deberían tomar para contrarrestar la situación y surgen opciones como la que plantea el director de Tránsito de ese municipio, Germán Aponte, quien señala que es hora de pensar en chatarrear carros particulares.