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| May 24, 2013 | Columnistas

Estamos acabando con el planeta

(Mauricio Soto)

(Mauricio Soto)

Una preocupante noticia para la humanidad ha pasado desapercibida entre los titulares de violencia y corrupción, el nivel de dióxido de carbono (CO2) de la atmosfera alcanzó la preocupante cifra de 400 partes por millón, es el nivel más alto en la historia del mundo desde que el hombre habita el planeta, según la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos. La principal causa de semejante deterioro ambiental es el uso de combustibles fósiles como el carbón, la gasolina, el diesel y el gas.

El dióxido de carbono además de ser un gas tóxico con el que muchos se suicidan es un gas de efecto invernadero que hace que la temperatura del planeta aumente. Este año en Beijing, la capital China, el gobierno ha recomendado en varias ocasiones a sus ciudadanos no salir de sus casas debido a los altos niveles de contaminación. De no controlar la contaminación ambiental la situación de China se extenderá por todo el planeta y poco a poco la tierra será inhabitable. El calentamiento global se puede apreciar en nuestra propia ciudad, cada vez más calurosa.

La industrialización y motorización de la sociedad moderna impulsada por combustibles fósiles  ha deteriorado de manera seria el planeta. Es momento de impulsar el conocimiento humano hacia el desarrollo de tecnologías que permitan rápidamente abandonar el uso de  combustibles tradicionales como carbón, gasolina, diesel y gas y remplazarlos por fuentes energéticas más limpias. Llegó la hora de darle a la naturaleza la importancia que se merece y respetar el equilibrio, un buen comienzo sería conservar nuestras zonas verdes, cuidar nuestros árboles que son los encargados de purificar el aire que respiramos; la tala indiscriminada de ellos en Bucaramanga y el resto del área metropolitana solo nos llevará a temperaturas más altas, climas menos estables y mayor contaminación en nuestro ambiente.