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| Sep 6, 2013 | En estas calles

Rechazan muerte de palomas

Esta semana la Secretaría de Salud de Bucaramanga aún no tenía los resultados de la prueba de toxicología que determinaría qué sustancia se puso en la comida de las palomas. - Suministrada /GENTE DE CABECERA

Esta semana la Secretaría de Salud de Bucaramanga aún no tenía los resultados de la prueba de toxicología que determinaría qué sustancia se puso en la comida de las palomas. (Suministrada).

Mario A. Jiménez Molina / Periodista del Barrio

Es increíble que en una sociedad civilizada, de un estrato alto como Cabecera del Llano existan unas pocas personas desadaptadas de la naturaleza que cometieron el envenenamiento de las palomas y en consecuencia su posterior asesinato (un holocausto hitleriano en animales indefensos).

Cuando se carece de educación, de conocimientos, de valores, de inteligencia y sabiduría se llega sin razón ni justificación a las vías de hecho, a lo execrable y repudiable por todo el mundo.

Existen soluciones técnicas, tecnológicas, ambientales, naturales de reubicación que nos permiten dar respuestas inteligentes sin alterar o modificar el hábitat, ecosistemas y la vida silvestre, estas son:

– Recolección y reubicación de las aves por parte de las entidades ambientalistas, autoridades competentes u otras zonas rurales.

– Control en la reproducción de la especie, disminución de los huevos en eclosión.

– Utilización de elementos técnicos, aparatos electrónicos de ultrasonido, dispositivos manuales que alejan, cambian y modifican los hábitos de las aves y las hacen volver a su medio natural.

Por todos estos hechos repetitivos, repudiables, es necesario que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto y no se queden simplemente en observadores, sino que asuman un papel en la educación en la formación, cultura ciudadana y de igual forma asuman responsablemente el trabajo que les corresponde.

Finalmente, si las autoridades no hacen nada, por lo menos la sociedad civil sí debe castigar moralmente a estos bandidos.

Probablemente estos asesinos de la naturaleza continúen con las mascotas de perros, y posiblemente con seres humanos que llegan al parque.