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| Nov 1, 2013 | Tendencias

No hay que temer a la hipnosis

Tomada de Internet / GENTE DE CABECERA

Tomada de Internet / GENTE DE CABECERA

Por Agustín Herrera De Arcos

Médico Sexólogo, Máster en Psicología Clínica, Especialista en Hipnosis Clínica

Muchas personas asocian hipnosis con situaciones donde se lleva a alguien a un estado donde “hará” todo lo que el hipnotizador le diga que haga, en otras palabras, el sujeto pierde el control de lo que hace o hará.

Nada más lejos de la realidad. Sin embargo, esa creencia e ignorancia de lo que es y significa la hipnosis, es uno de los principales motivos que impiden a muchas personas recibir las bondades de esta herramienta terapéutica, que les podría ser de gran utilidad en el tratamiento de muchos trastornos emocionales y psicofisiológicos que puedan estar padeciendo.

La pregunta importante es, ¿qué es la hipnoterapia y qué no es la hipnosis?

Cuando hablamos de hipnoterapia nos referimos a un proceso mediante el cual se lleva a la persona a un estado especial llamado “trance”, en el que alcanza una relajación muy placentera, caracterizada por una sensación muy agradable de pesadez corporal y tranquilidad general, donde el Sistema Nervioso Autónomo se hace más receptivo, y dado que el inconsciente es parte fundamental de dicho sistema, puede ser fácilmente alcanzado por las palabras o sugerencias del hipnoterapeuta sin la interferencia de la mente consciente de la persona.

Esto permite llegar a raíces de problemas emocionales más profundos, que debidamente canalizados por el terapeuta puede proporcionar a la persona herramientas efectivas que le ayuden a superarlos.

Cuando hablamos de trance, independientemente de la profundidad que alcance ese estado, es importante aclarar que no supone que la persona quede a voluntad del hipnoterapeuta, perdiendo el control y la autoridad sobre sus acciones y pensamientos. Por el contrario, siempre estará en contacto con la realidad, escuchando al hipnoterapeuta, y cualquier evento que choque con sus principios y valores será inmediatamente rechazado por éste.

De manera que nunca hará algo que no quiera consciente o inconscientemente hacer.

Por eso lo principal para aprovechar los beneficios de una sesión, es confiar plenamente en el hipnoterapeuta y colaborar en el proceso.

De lo contrario, si la confianza o la falta de colaboración no están presentes será imposible lograr un adecuado estado de trance y en consecuencia no se alcanzarían los objetivos previstos.

Por eso es necesario aclarar estos puntos a toda persona que quiera ser tratada con hipnoterapia. De allí que los mejores resultados se obtienen con una persona que: quiere ser hipnotizada, que tiene la voluntad y el deseo de cooperar con el terapeuta, que posee una buena capacidad de imaginación y lo más importante, que tenga la capacidad para comprender las explicaciones que se le dan y tomar parte activa en el proceso.