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| Feb 24, 2014 | Periodista del Barrio

¡Irrespeto con el usuario en una EPS!

Suministrada / GENTE DE CABECERA “Tomé esta foto para identificar el sitio y que por fin las mujeres de uniforme pudieron sentarse a trabajar, a eso de las 7:35 a. m. Mientras tanto los pacientes sufriendo dolores”, dijo la persona que envió la queja.

Suministrada / GENTE DE CABECERA
“Tomé esta foto para identificar el sitio y que por fin las mujeres de uniforme pudieron sentarse a trabajar, a eso de las 7:35 a. m. Mientras tanto los pacientes sufriendo dolores”, dijo la persona que envió la queja.

Periodista del Barrio

Sí, las personas que atienden las inquietudes de los usuarios en la clínica Saludcoop saben muy poco de respeto.

Esta semana vimos un ejemplo aterrador con mi pareja, pues debíamos estar a las 7 a. m. para pedir una cita con un especialista, autorizada como ‘urgencia’ por un médico de la misma EPS y la negligencia salió a flote en la oficina de atención al cliente.

Dos pacientes llegaron a pedir la cita y les dijeron que esperan en la sillita mientras las ‘secretarias’ llamaban a la clínica para pedirla.

Pero no fue así, solo hasta las 7:35 a.m. una de ellas cogió el teléfono para hacerlo porque desde que llegaron a su puesto de trabajo, es decir, las 7:05 a. m. no hicieron más que ‘echar rulo’ entre ellas.

Era triste como usuario ver cómo una mujer robusta, de cabello claro, voz escandalosa y sin uniforme, quien debía entregar su turno a las 7 a. m. (luego de estar toda la noche laborando), hablaba como una perdida, no solo ignorando las urgencias de los pacientes, sino atrasando las labores de quienes llegaban a esa hora a trabajar.

Sin embargo no sabía que era más preocupante, si ver cómo una menor lagrimeaba sangre y su madre veía con preocupación que no cogían el teléfono para cuadrar la cita con el especialista, o escuchar cómo esta mujer despotricaba de un par de compañeros suyos y de un usuario que en la noche anterior le había reclamado, airoso, porque no le atendían una urgencia (ahí entendí la furia del pobre hombre). ¿Hablando mal de un paciente, diciendo cómo valientemente “lo calló y se defendió” delante de otros pacientes?

No se iba y hablaba como una perdida, hasta de los fríjoles que a ella no se le queman (literal) hasta que su compañera le pidió que se levantara para empezar a trabajar.

Ah, no sin antes preguntarle por qué el teléfono estaba descolgado y ella respondió que porque suena mucho y es mejor el pitico “del cacho colgando” a el timbre constante.

Ahí también entendí por qué nunca nadie contesta el teléfono que deben atender ¿para eso les pagan, no?

¿Qué Superintendencia Nacional de Salud es la que vigila estos atropellos contra quienes pagamos mensual y obligatoriamente por un servicio tan pésimo como este? ¿Y si fuera la hermana o la mamá de una de estas personas, le contestarían con tres piedras en las manos como lo hicieron algunas de estas personas?

Tenga en cuenta

Según la Superintendencia de Salud, en este tipo de casos se sugiere primero presentar la queja ante la oficina de quejas y reclamos de la EPS. Si esto no surge efecto, denunciar por escrito a la línea 018000910383, en la Supersalud.

También puede ingresar a la página www.supersalud.gov.co en el link ‘Trámites y servicios’, ‘Trámites’ e ingresa al cuarto ítem: ‘Presentación de reclamos contra las entidades vigiladas por la Superintendencia Nacional de Salud’.

Si la superintendencia no responde puede acudir a la Procuraduría General de la Nación e instaurar una Acción de Tutela.