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| Jun 6, 2014 | Nuestra Gente

15 años entregado a la docencia

El profesor Carlos Fernando Díaz Menéndez es egresado del colegio San Pedro Claver y de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab. - Fotos: César Flórez /GENTE DE CABECERA

El profesor Carlos Fernando Díaz Menéndez es egresado del colegio San Pedro Claver y de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab. – Fotos: César Flórez /GENTE DE CABECERA

Sin vacilar, muchos de los alumnos de Carlos Fernando Díaz Menéndez lo califican como “una excelente persona”.

Dicen que no escatima esfuerzos para que sus alumnos terminen su carrera con los conocimientos que necesitan para afrontar su vida laboral… y que si debe sacrificar su tiempo junto a su familia lo hace con tal de que sus estudiantes aprendan.

Luego de 15 años entregando su tiempo a la docencia, este bogotano con alma santandereana conversó con Gente de Cabecera no solo sobre lo que ha sido su labor formadora, sino dando su punto de vista respecto a la educación actual del país.

¿Cuándo y dónde inició su labor educativa?

“Inicié en la Unab en el primer semestre de 1999, en la Facultad de Ingeniería Financiera. Fue gracias al apoyo que recibí del entonces decano Arnaldo Helí Solan Ruíz, quien fuera uno de mis maestros durante la carrera y quien de alguna manera me motivó para cumplir mi sueño”.

¿Qué lo motivó a inclinarse por la docencia?

“El deseo que tenía de compartir con las personas. Lo que me apasiona y gusta que es la Administración de Empresas. Además porque descubrí que no podía estar sentado todo el día detrás de un escritorio, aislado, lleno de papeles y haciendo trabajo administrativo.

Sentí que lo mío era transmitir y enseñar, ya que se me facilitaba interactuar con otros. Además lo hice por vocación y gusto, no me visualizo haciendo otra cosa que no sea mi labor como docente”.

¿Qué se necesita para ejercer la docencia?

“Lo primero que se necesita antes que títulos, conocimientos o experiencia, es la vocación y amor por lo que se hace. Así mismo se requiere el apoyo de la familia para entender la pasión que se siente por la profesión. Es necesario también ser persona que quiera formar personas en bien de la sociedad, ser competente para formar a otros en competencias.

Por último se pide consagración y disciplina en lo que hace, esto con el fin de dar ejemplo a quienes lo necesitan”.

¿Ha habido momentos de su vida en los que seguramente ha dejado a un lado sus responsabilidades familiares y personales por dedicarlas a sus estudiantes, para lograr que aprendan un tema específico o una lección?

“Recién que inicié mi labor en la Facultad de Finanzas tenía una cátedra que se denominaba Teoría de la Organización y los estudiantes eran personas que en su mayoría trabajaban en el día y estudiaban en la noche. Yo les ponía algunas actividades para desarrollar, recuerdo que había una exposición de un tema particular que era sobre estructura organizacional y el grupo me dijo: “Carlos ¿será que podemos hacer algo diferente como un concurso de Cabeza y Cola como el del programa de Pacheco?”, les dije que perfecto que qué necesitaban y ellos me dijeron que les ayudará a preparar las preguntas y las condiciones del juego, y les dije que con mucho gusto.

Nos vimos en mi casa el sábado en la tarde (antes de la exposición el martes) y ahí estuvimos, teníamos ida a la finca como todos los fines de semana con mi familia y en esa ocasión yo tuve que cancelarlo y me quedé con mis estudiantes.

Otra ocasión que recuerdo gratamente fue asesorando un proyecto de grado. Nos reuníamos muchas veces en la tarde los sábados o los domingos en la mañana en mi casa, esto con el fin de poder atender mejor las inquietudes de los estudiantes y que el proyecto llegara a buen término. Para departir con la familia entonces la asesoría iba hasta un cuarto para las 12 m. pues a esa hora íbamos a misa en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, luego almuerzo con los suegros y mi papá y después para la casa.

En una de las labores que más le apasiona en la vida, enseñar. Aquí junto a estudiantes de la Unab, donde actualmente labora.

En una de las labores que más le apasiona en la vida, enseñar. Aquí junto a estudiantes de la Unab, donde actualmente labora.

Desde que empezó a ejercer como docente a estos últimos 5 años ha cambiado el sistema educativo en Colombia ¿qué añora de esas épocas que quisiera se volviera a aplicar actualmente?

“Lo que más añoro del sistema educativo anterior era que a los estudiantes se les ensañaba una metodología de estudio y tenían más disciplina para desarrollar su trabajo, así mismo se comunicaban más fácilmente y se relacionaban más en grupo.

Hoy en día por efecto de las tecnologías de la información y la comunicación las cosas han cambiado y el proceso de enseñanza se ha despersonalizado. El estudiante interactúa más con su teléfono celular, su tablet y su portátil que con los compañeros y el docente. Es por eso que los ‘No nativos digitales’ como nosotros debemos avanzar y fortalecer ese tipo de competencias.

Quisiera volver a aplicar nuevamente el amor por la lectura y el uso de la imaginación del estudiante para no depender totalmente de la tecnología en la solución de los problemas que se le presentan en el día a día.

¿Qué ventajas tiene el sistema actual de educación comparado con el que se inició como maestro?

“La ventaja de la educación moderna es que el conocimiento no tiene límites. Las TIC’s han puesto el conocimiento al alcance de todos, así mismo han hecho posible la interacción en tiempo real. Pero definitivamente han deshumanizado y despersonalizado la educación hasta el punto en que uno oye a los estudiantes decir “es que sin un iphone uno no es nadie” o “usted no existe sino está en Facebook”, por citar algunas. Eso me da mucha tristeza, pues nuestra labor es de interacción y socialización”.

Desde su punto de vista ¿es realmente cierto que un docente en Colombia es mal remunerado?

“Yo diría que los docentes en Colombia no están mal remunerados, lo que sucede es que no se le da la importancia y la relevancia a su labor como se le da en otros países. Cuando la educación adquiere la importancia que requiere los docentes alcanzan su estatus y se convierten en la base de la sociedad, basta ver que la antigua Grecia se desarrolló gracias a sus maestros, que Japón se convirtió en una potencia mundial gracias a la educación, que Estados Unidos, China y Alemania impulsan fuertemente la educación como motor de su desarrollo”.

¿Qué métodos o estrategias de aprendizaje emplea con sus estudiantes, bien sea dentro y fuera del aula, para lograr que culminen el semestre con los conocimientos aprendidos?

“Para mí hay algo que es muy importante en un proceso de aprendizaje y es que el estudiante tenga la posibilidad de aplicar los conceptos. En ese sentido la mejor herramienta de aprendizaje es la aplicación, un ejercicio con datos de realidad hace mucho más que si uno se aprende de memoria todo el libro.

Así mismo el autoaprendizaje es importante, me refiero a permitirle al estudiante que descubra el conocimiento a partir de su propia experiencia, de sus propios modelos y de su concepción de la realidad, por eso la metodología de casos es fundamental para incentivar la creatividad y la innovación en los estudiantes”.

Su experiencia

Además de la docencia, Carlos Fernando Díaz Menéndez ha labora en el área de arrendamientos y automotriz.