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| Jul 11, 2014 | Periodista del Barrio

“Más respeto a los pacientes”

Un paciente se quejó por la falta de comprensión de un comisario de policía que ejecutaba una orden de embargo en un consultorio odontológico. - Tomada de Internet / GENTE DE CABECERA

Un paciente se quejó por la falta de comprensión de un comisario de policía que ejecutaba una orden de embargo en un consultorio odontológico. – Tomada de Internet / GENTE DE CABECERA

Periodista del Barrio

Estaba en una cita odontológica, en la carrera 33, cuando fui víctima de atropello por parte de las autoridades.

Mi odontólogo atendía mi cita de tratamiento de diseño de sonrisa cuando de repente llegó un inspector de policía, acompañado de un uniformado de la Policía a hacerle un embargo al dueño de la clínica.

La secretaria les dijo que por favor lo esperaran un momento que estaba en un procedimiento clínico y no esperaron, de inmediato iniciaron con el inventario de las cosas de la clínica.

Esto obviamente fue molesto para mí, pues mientras el doctor estaba atendiéndome, él estaba pendiente de lo que pasaba afuera, y es de entender por la gravedad de las circunstancias.

En una cita que generalmente demora entre 15 y 20 minutos, en esta ocasión demoró más de una hora, pues no dejaron concentrar al odontólogo y menos esperarlo a que terminara conmigo.

Pero el atropello no termina ahí.

Cuando ingresaron al consultorio el inspector y la Policía, en sus labores de inventario incluyeron un bolso que tenía un computador y cosas mías. El bolso era mío.

Cuando me iba a ir me dijeron que no podía porque estaba en su documento y les dije que no podían hacer eso, pues era de mi propiedad.

Me exigieron entonces que debía llevar la factura de mi computador y las demás cosas que llevaba ahí para poder ‘librarlo’.

¡Es el colmo! Les dije que no había problema y que si les servía mi testimonio como único testigo del hecho, que contaran conmigo.

Para uno como paciente es incómodo ver cómo las autoridades, que uno sabe que están haciendo su trabajo, no tienen la decencia de esperar unos minutos y al tiempo no poner en riesgo la salud de un paciente.