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| Oct 31, 2014 | Punto de Vista

Cifras y realidad no cuadran

Fabio Peña

Fabio Peña

Por  Fabio  Peña, editor de Gente de Cabecera

Dice el Dane que la tasa de desempleo en el área metropolitana de Bucaramanga es la más baja del país, que alcanza un 7,1 % de la población.

Esto indudablemente debe ser un orgullo para la región.

Sin embargo, muchos nos preguntamos ¿cómo se hace la medición del Dane? ¿A quiénes entrevistan? ¿Qué consideran ellos un empleo formal?

Lo digo porque a veces estas estadísticas parece que no cuadraran con la realidad, esa que se ve en las calles, donde abundan las ventas informales, pese a los múltiples operativos y campañas que adelantan las administraciones.

¿Será que el Dane sale a la calle a hablar con estas personas? ¿Indagará sobre sus ingresos, su forma de vida, su trabajo?

A raíz de una publicación realizada la semana pasada en Gente de Cabecera en torno al regreso de las ventas al sector, recibimos algunos mensajes de parte de los propios vendedores (algunos insutantes y amenazantes, otros no) en los que nos expresan que la situación económica ha llevado a que este tipo de comercio siga vigente.

“Lo hacemos para tener qué llevar de comer a nuestras familias”, señala uno en su comunicación, lo que seguramente se repite en muchos casos.

De ahí que sea necesario evaluar con detenimiento si realmente estamos en una economía emergente o si las cifras entregadas por las entidades del gobierno reflejan de manera fehaciente lo que sucede en el entorno local.

Ojalá todo ese comercio callejero tenga verdaderas soluciones de fondo y podamos confiar en lo que los dice el Dane sea realidad.