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| Oct 10, 2014 | Nuestra Gente

Iguales hasta en su profesión

Ruth y Álix Forero  Orejarena son hermanas y odontólogas. - Javier Gutiérrez / GENTE DE CABECERA

Ruth y Álix Forero Orejarena son hermanas y odontólogas. – Javier Gutiérrez / GENTE DE CABECERA

Dicen que entre los hermanos gemelos hay una conexión extrasensorial, una comunicación telepática, y una afinidad en gustos y pasiones que aún es tema de investigación entre científicos.

Aunque no ha sido ciento por ciento comprobado el caso de las hermanas Forero Orejarena puede ser uno en cuestión.

Ruth y Álix nacieron en Barrancabermeja el mismo día y con pocos minutos de diferencia.

Estudiaron en el mismo colegio y siempre decían entre sí que querían ser odontólogas.

Y cuando se lo comentaron a sus padres Pedro Pablo y Josefina ellos les dieron la mano para cumplir ese sueño.

Aunque ambas empezaron a estudiar en la Universidad Santo Tomás el mismo año, por cuestiones personales una de ellas tuvo que aplazar y terminó graduándose más tarde. Hoy son dos brillantes profesionales en esta rama.

“Siempre ejercimos en el mismo consultorio, fueron 19 años como socias, pero ya hace 3 nos independizamos. Aunque cada una tiene su espacio, siempre estamos conectadas, no solo en temas familiares y personales, sino en lo que tiene que ver con la profesión, en las nuevas tendencias que tiene la odontología, hacemos interconsulta y expresamos dudas”, manifestó Álix.

A esta similitud en sus campos laborales se les añade que cada una tiene el mismo número de hijos: dos.

“Yo tengo gemelos, tienen 18 años y ambos estudian ingeniería, uno industrial y el otro civil. Eso que dicen que hay afinidad entre gemelos es cierto, porque ellos y nosotras somos muy amigas, inseparables, pendiente la una de la otra”, expresó Álix.

Ese gusto por perfeccionar sonrisas y por mejorarles la salud oral a muchas personas no quedó ahí.

Su hermana Lucy, tres años menor, también es odontóloga. Es ortodoncista y está vinculada al programa de Odontología de la Universidad Santo Tomás.

“A mis papás les gustó la idea de que fuéramos odontólogas, nunca se opusieron. Ellos siempre nos han dado todo y han querido que seamos profesionales y que estudiemos”, concluyó.