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| Oct 31, 2014 | ¿Qué pasa?

Rumba afecta el sueño de vecinos de Cabecera

La calle 52 con carrera 35 es uno de los sitios a donde más concurren personas para departir un fin de semana en la noche. Esto ha sido objeto de quejas de vecinos de la zona quienes dicen que la bulla que sale de allí es insoportable. - Laura Herrera / GENTE DE CABECERA

La calle 52 con carrera 35 es uno de los sitios a donde más concurren personas para departir un fin de semana en la noche. Esto ha sido objeto de quejas de vecinos de la zona quienes dicen que la bulla que sale de allí es insoportable. – Laura Herrera / GENTE DE CABECERA

Una ola de quejas ha hecho llegar un grupo de residentes de Cabecera a esta redacción, respecto al ruido que se produce en los establecimientos comerciales nocturnos de la calle 52 con carrera 35.

Según los habitantes de edificios como Cabecera Tercera Etapa y Atenea Plaza, entre otros, el sonido que se produce en estos lugares sobrepasa los límites establecidos por la ley.

Y aunque se quejan de varios, mencionan uno en especial ubicado en un tercer piso y con funcionamiento ‘a cielo abierto’, si ningún tipo de insonorización posible.

“Hemos pasado cartas a la Personería, a la oficina de Espacio Público y en esos controles que hacen en las noches, pareciera que les avisaran porque cuando llegan le bajan el volumen y salen bien librados. El problema es que en esta zona viven personas que trabajan, otros enfermos, ancianos y discapacitados que necesitamos dormir y descansar bien, incluso los fines de semana, pero esto se ha vuelto imposible.

“Las rumbas inician los jueves en la noche y si es festivo contamos con la mala suerte de que se extienda hasta el domingo ¡es insoportable! Como vecinos nos preguntamos si es que no hay ley que los vigile constantemente y controle el ruido. No estamos en contra de estos sitios, pero sí de que tengan que poner el volumen alto de sus bafles para poder funcionar sin importarles incomodar a los demás”, dijo la administradora de uno de los edificios de la zona.

Según la representante, cuando se les ha hecho reclamos formales a los administradores de estos sitios les responden que el POT se lo permite.

“También pusimos la queja con un funcionario de la Alcaldía de Bucaramanga y nos respondieron: “para eso tienen plata, pongan vidrios especiales para que nos les pase el ruido a la casa” ¡qué injusticia! Y el problema sigue ahí, latente. La preocupación es porque se viene diciembre, época de fiestas y por supuesto esta zona no se salvará de parrandas ¡no nos imaginamos cómo será sobrevivir a esta fecha, este año!”, manifestó la líder.

Habla la autoridad

En el mapa del POT, la zona fucsia pertenece a la de múltiple centralidad M-1, la roja oscura es C-1, es decir zona comercial y de servicios empresariales, y la roja clara (carrera 33) C-2 o comercial y de servicios livianos o al por menor

En el mapa del POT, la zona fucsia pertenece a la de múltiple centralidad M-1, la roja oscura es C-1, es decir zona comercial y de servicios empresariales, y la roja clara (carrera 33) C-2 o comercial y de servicios livianos o al por menor.

Claudia Mercedes Amaya, secretaria de Salud y Medio Ambiente, dependencia encargada de vigilar la salud pública de los bumangueses, explicó que si la comunidad ha hecho alguna queja formal se hacen entonces las respectivas inspecciones.

En estas diligencias se visita el sitio por el cual se queja, se toman mediciones de sonido para saber si superan los decibeles permitidos de acuerdo a la zona (si es residencial o comercial) y a la hora.

Se analizan con el establecimiento las exigencias que deben cumplir, “en este caso mencionan un local que funciona a cielo abierto, este debe tener un volumen moderado y a la vez no debe haber espectáculos en vivo”.

“Aunque esto es difícil de manejar, pues el ruido es la suma de varios factores como el ruido de los demás establecimientos, la voz de las personas que hablan, se ríen o cantan, el tráfico vehicular… sin embargo se hacen exigencias, se da un plazo para que lo cumplan y en una próxima visita, si no lo han hecho se sigue con el cierre del sitio”, dijo la secretaria.

Para saber…

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, para alcanzar un nivel de sueño placentero y de descanso se necesita tener en el entorno un promedio de 30 a 60 decibeles y cita algunos ejemplos: 60 decibeles se alcanzan con el ruido del aire acondicionado o una conversación normal, 50 pueden ser el tránsito de vehículos livianos a 30 metros del sitio objetivo, 40 en un dormitorio u oficina tranquila, 30 en biblioteca o susurro a 5 metros.
Según un estudio hecho por la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB, en el Plan de Descontaminación de Ruido en Cabecera,
en 2011, en pruebas realizadas en horario nocturno en la calle 52 con carrera 35, se alcanzaron a registrar 71.7 decibeles.
Vale mencionar que para esa fecha la cantidad de establecimientos nocturnos en la zona eran menor a la que hay actualmente.
En ese entonces el sector de Cabecera más ruidoso fue la calle 48 con carrera 36, llegando a los 81,5 decibeles. Estas pruebas se hicieron de lunes a viernes
de 9 p. m. a 7 a. m.

El POT

Según el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, la calle 52 entre carreras 33 y 36 es un sector de múltiple centralidad, que según el Artículo 331° se define así: “Dada su ubicación estratégica dentro de la ciudad, estas zonas señalan suelo para la localización y mezcla de usos de comercio y servicios, dotacionales e industria transformadora local… 1. Zona múltiple de centralidad (M-1). Sectores para la localización de usos principalmente de escala local y zonal, que desarrollan funciones de centralidad y apoyan el modelo territorial.