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| Dic 12, 2014 | Columnistas

Provenza, ejemplo a seguir

Por Santos Ramírez Gamboa

Las Inspecciones de Establecimientos Comerciales de Bucaramanga no se han enterado de que está rigiendo en la ciudad un nuevo Plan de Ordenamiento Territorial, y permiten el funcionamiento de negocios nocturnos por fuera de esta norma legal.

El control y la vigilancia del cumplimiento de la Ley 232 de 1995 y su Decreto Reglamentario son las funciones que le ha encargado la sociedad a estas inspecciones municipales. Esta norma legal en su Artículo 2 dice: “No obstante lo dispuesto en el Artículo anterior es obligatorio para el ejercicio del comercio que los establecimientos abiertos al público reúnan los siguientes requisitos: a). Cumplir con todas las normas referentes al uso del suelo, intensidad auditiva, horario, ubicación y destinación expedida por la autoridad competente de cada municipio…

Sin embargo la venta de licor, la utilización de música a alto volumen en lugares en donde el Plan de Ordenamiento Territorial no lo permite, están por todas partes en Cabecera y las autoridades competentes parece que no se dan por enteradas.

La violación continua y permanente de los derechos constitucionales de los residentes a la vida, a la salud, a no ser molestado en la intimidad, al ambiente sano está siendo amparada por las Inspecciones de Establecimientos Comerciales de Bucaramanga cuando no cumplen con su deber de impedirlo

Pero más grave aún son los derechos fundamentales de los niños que constitucionalmente son prevalentes ante los derechos de los demás. No solamente son violados de la manera más descarada, sino que son subordinados a los derechos de algunos comerciantes que violan las leyes con el beneplácito de las autoridades.

Cabe solicitar al señor Alcalde el cumplir y hacer cumplir la ley, tal como lo ordena la Constitución Política en su Artículo 315, del mismo modo al señor secretario del Interior responsabilizarse por el cumplimiento del deber de sus funcionarios que están permitiendo el completo desorden en esta parte de Bucaramanga.

Ojalá se siga el ejemplo de Provenza, donde fueron sellados los establecimientos que no cumplieron con lo establecido en la ley. Esperamos la pronta acción de la autoridad encargada de vigilar y controlar estos locales, aplicando las normas de forma contundente y justa, proporcionando a los residentes el ambiente de tranquilidad que nos es arrebatado por la ausencia de autoridad aprovechada por los comerciantes.