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| Ene 23, 2015 | ¿Qué pasa?

Insonorizar, una buena solución

El techo del negocio está siendo sometido a adecuaciones especiales para insonorizar el establecimiento. - César Flórez / GENTE DE CABECERA

El techo del negocio está siendo sometido a adecuaciones especiales para insonorizar el establecimiento. – César Flórez / GENTE DE CABECERA

En medio de las duras críticas que hace la comunidad de Cabecera por el funcionamiento, a veces desbordado, de algunos negocios, surgen algunas buenas alternativas como la que plantea Juan Carlos Monsalve propietario de Club Ganesh, un bar situado en la carrera 36 con calle 51.

Juan Carlos, quien apenas lleva dos meses con su actividad, decidió destinar recursos para acondicionar mejor su negocio y evitar que el ruido de la música salga hacia sus vecinos.

“Estamos haciendo una inversión de cerca de 15 millones de pesos para insonorizar el lugar”, dijo.

Las puertas y ventanas también fueron sometidas a un aislamiento acústico. - César Flórez / GENTE DE CABECERA

Las puertas y ventanas también fueron sometidas a un aislamiento acústico. – César Flórez / GENTE DE CABECERA

Efectivamente, tras visita realizada por este medio, se pudo constatar que actualmente se construye un techo con sistema de aislamiento acústico en la parte trasera del local; además las puertas y ventanas que eran de vidrio tienen ahora una capa de madera y espuma que no permite que se expandan las ondas sonoras.

“Yo quiero estar dentro de la legalidad y he cumplido a cabalidad con lo que me exige la Alcaldía”, señaló el propietario, quien en años anteriores fue dueño de Mi País, María Casquitos y otros negocios.

¿Qué pasa en el sector?

Gente le preguntó a este empresario qué es lo que sucede en esta parte específica de Cabecera, que demanda tantas quejas y reclamos de la ciudadanía.

Juan Carlos señala que según su experiencia, como quiera que todos los fines de semana observa lo que pasa en la esquina de la carrera 36 con 51, esta zona se ha vuelto el sitio de encuentro de cientos de jóvenes que llegan de diferentes partes de la ciudad o de la misma zona a terminar la rumba allí.

Reconoce que se consume marihuana y otras sustancias en plena vía pública, así como licor y que en muchas ocasiones se generan peleas.

“Incluso yo me encargo al día siguiente de barrer y limpiar tanto mi negocio como la entrada de otros lugares vecinos como la Notaría, porque nos convierten esto en orinales”, sostuvo.

Juan Carlos considera que se deben establecer condiciones claras de funcionamiento de los negocios y que todos deben aportar para el mejor desarrollo de la zona.