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| Mar 10, 2017 | Editoriales, Punto de Vista

#Yonosoyelsexodébil

GENTE DE CABECERA

GENTE DE CABECERA

Paola Bernal León / Editora Gente de Cabecera

 

Aún hay mucho trabajo por hacer en el Día de la Mujer. Noto cómo algunas siguen reclamando una rosa. Si este acto simbólico está ligado al significado real de respeto, reconocimiento, lucha, bienvenida sea cualquier manifestación de los hombres.

Otro punto por abordar con sumo cuidado es el de las redes sociales. Algunas mujeres estuvieron compartiendo ‘memes’ que alejan completamente la fecha de su real significado: “No quiero chocolates, recibo joyas en adelante”.

Me causa asombro que algunas se queden en este juego de publicaciones y no se ‘sacudan’ ante los continuos ataques al género femenino. Merece respeto la memoria de Mónica la abogada santandereana, de Yuliana, de las dos turistas mendocinas en Ecuador y centenares que no fueron noticia.

En medio de publicaciones salidas de contexto, hubo algo que sí me sorprendió de manera favorable y fue la petición que circuló por las redes y que fue emitida desde Change.org, portal que busca la firma de los ciudadanos del mundo que quieran visibilizar ineficiencias de la justicia o del Estado, tal y como lo hizo Kelly, una colombiana que logró que a su agresor no le dieran casa por cárcel.

O la propuesta de una ciudadana española, Sara Flores Romero, quien pidió firmar la petición por el registro que hace el diccionario de la Real Academia, en el que se define sexo débil como “conjunto de mujeres”.

Aunque parezca solo cuestión de forma tiene un gran trasfondo, ponernos todas de acuerdo en que ya no necesitamos más rótulos que nos minimicen. Yo también me uno al hashtag #Yonosoyelsexodébil e invito a todas las mujeres a que así como reclaman una flor, reclamen también igualdad.