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| Ago 4, 2017 | Nuestra Gente

Creativity, uniendo niños con amor por el arte y el medio ambiente

El mural hecho por los pequeños con materiales reciclables como tapas plásticas, carpetas escolares y tubos de papel está ubicado en el parque de Pan de Azúcar bajo. - Suministrada/GENTE DE CABECERA

El mural hecho por los pequeños con materiales reciclables como tapas plásticas, carpetas escolares y tubos de papel está ubicado en el parque de Pan de Azúcar bajo. – Suministrada/GENTE DE CABECERA

Diana Lucía Díaz Patiño/GENTE DE CABECERA

 

Aproximadamente 17 niños del barrio Pan de Azúcar se reúnen cada viernes para llevar a cabo ‘Creativity’, una actividad en la que realizan diferentes manualidades y artesanías exclusivamente con materiales reciclables.

Sus padres, quienes los acompañan, comentan que esta actividad los “llena de entusiasmo por cuidar el medio ambiente” y despierta su “sensibilidad artística”, entre otros beneficios.

¿Pero cómo nació esta iniciativa? La diseñadora de modas Claudia Barbosa, creadora y organizadora de Creativity, cuenta que su motivación surgió por enseñar a su nieta María José y a su sobrina Raquel, “manualidades para que desarrollaran su motricidad, conectarlas con el medio ambiente y su cuidado”.

Poco a poco, otros padres y niños fueron conociendo la actividad, y desde hace 3 años, con la coordinación voluntaria de Claudia, se reúnen para crear objetos decorativos como portalápices con tubos de papel y alcancías hechas con botellas de gaseosa.

Además, en el parque de Pan de Azúcar bajo se encuentra un bello mural, también de su autoría, hecho con materiales reciclables como tapas plásticas, carpetas escolares y tubos de papel.

Los artistas

María José, Anny Salomé, Gabriel Santiago, David Enrique, María Camila, Anny, Angie, Gabriela Sofía, Daniel, Sebastián, Gisell, Samuel, Valery, Saray, Isabella, Juan y Raquel son los creadores de estas piezas hechas con amor, inocencia y sobre todo, con conciencia ambiental. Esa de la que muchos adultos podrían aprender e inspirarse.

“La participación es maravillosa, los niños son felices y aportan cada día más ideas a su clase”, cuenta Claudia, quien agrega que la idea es más adelante contar con un espacio propio para poder abrir la invitación a otros niños a unirse a “la hora Creativity”.