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| Ene 25, 2019 | Nuestra Gente, Portada

Creatividad y buen sabor al servicio del emprendimiento

 La creatividad y el sabor a tradición son las características propias de las ideas de negocio de Catalina Escalante y Gloria Pinto, dos residentes del sector que aprovecharon sus talentos para conformar empresa en la región.

Esta es parte de su historia.

El nombre de la empresa fue escogido por la mamá de Catalina, quien se inspiró en Virgen María, pues para ella “María fue de las primeras en hacer panes y bizcochos utilizando solo harina, leche y huevo”.Suministrada/ GENTE DE CABECERA

María de los Ángeles Repostería

Enfrentarse al mundo profesional nunca ha sido fácil y eso lo pudo comprobar Catalina Escalante, una tecnóloga agropecuaria a quien las puertas labores no se le abrieron como esperaba.

Sin embargo, hoy en día cree que tal vez esa experiencia negativa le permitió explorar sus talentos y animarse a saltar al complejo pero satisfactorio mundo del emprendimiento.

Fue así como se animó a crear María de los Ángeles, una empresa de repostería creativa que ofrece a sus clientes productos personalizados para todo tipo de ocasiones.

De su amplia oferta de productos se destacan las tortas, los cupcakes y cakesicles, y los muñecos y ‘cake toppers’ en porcelana fría.

La historia de ella, como la de muchas empresas, inició basada en la “prueba y error” y con el impulso de su mamá, María Stella Ardila, aspectos que le permitieron empezar a perfeccionar sus habilidades.

“Un día cualquiera a mi mamá se le ocurrió la locura de hacerle una torta de cumpleaños a uno de mis hermanos. Desde ese día empezamos a probar hasta lograr la masa perfecta, y cuando menos pensamos todo se fue dando de a poquito”, comentó la emprendedora.

Una idea que empezó a consolidarse con la ayuda de las redes sociales, en las que compartía las fotografías de los primeros productos que creaba. Desde ese momento han pasado cuatro años de aprendizajes y fracasos, pero también de satisfacción de alegrar el corazón de sus clientes. Por eso para esta bumanguesa de 31 años, esas anécdotas son las que más la llenan de satisfacción.

“Recuerdo mucho un día que iba por la calle cuando una señora y su hijo se bajaron de su carro y me saludaron. El niño me dio un abrazo y con una gran sonrisa me dijo -gracias, es la mejor torta de mi vida- y me abrazó. Eso me encantó porque me di cuenta que mis clientes reciben en mis productos el amor con el que hago mis pedidos”, recordó con alegría Catalina.

Sus sueños son muy grandes, por eso trabaja cada día por ser parte de la mayor cantidad posible de celebraciones que se hacen en Bucaramanga, esperando poder llevar su creatividad a muchas partes del país.

Por eso, si usted quiere conocer más del negocio de Catalina, puede seguir su cuenta de Facebook “María de los Ángeles Repostería”, en Instagram como @mariadelosangeles_ reposteria o escribirles a través del WhatsApp 3183933888.

“Lo más gratificante de emprender es simplemente saber que una parte de ti y de tu alma se materializó y que de alguna manera le brinda a otras personas momentos de felicidad al recibir tus productos”.

Sabor a Gloria

Gracias a la inclusión de algunos venezolanos a su equipo de trabajo, Gloria decidió incluir en su oferta de productos la típica hallaca venezolana. Suministrada / GENTE DE CABECERA

Conservar la tradición del sabor santandereano en pasabocas como el tamal, los ayacos de mazorca ylaarepa amarilla, fue lo que impulsó a Gloria Amparo Pinto a crear su propia idea de negocio.

Es por eso que hace cerca de cinco años nació “Sabor a Gloria, delicias hechas en casa”, la micro empresa de esta contadora pública originaria del municipio de Molagavita, Santander.

“Cuando llegué a Bucaramanga me di cuenta que se estaba perdiendo la tradición de los productos típicos. Por eso decidí producir y comercializar productos típicos basados en la tradición que me enseñaron mi mamá y mi abuela”, explicó la emprendedora.

Y es que precisamente eso es lo que la diferencia, pues evoca sabores típicos de las cocinas de las abuelas santandereanas como el de la leña, el maíz y el chicharrón.

“Mis productos son 100% naturales. No utilizamos ningún tipo de conservantes y por eso nuestro sabor es autóctono”, agregó Gloria.

A pesar de que hoy día ha logrado abrirse un espacio en la oferta gastronómica de Bucaramanga, el camino no siempre fue fácil. Asegura que tuvo que enfrentarse al anonimato y a la maquinaria de grandes empresas. Sin embargo, sus ganas de apoyar los sueños de sus tres hijos fue lo que la impulsó a persistir.

Recuerda con mucho agradecimiento el apoyo que entidades como la Cámara de Comercio le ofrecieron y que ha sabido aprovechar para ir creciendo cada vez más como empresaria.

Además destaca con mucha emoción la manera como sus clientes reciben sus productos y la forma en que más personas llegan a buscar sus tamales, ayacos y arepas.

“Recuerdo mucho una vez que una de mis clientas me buscó para decirme que estaba agradecida porque yo le había devuelto la dicha de probar unos tamales como los que hacía su mamá. Eso me anima porque sé que así como ella muchas personas quedaron contentas con mis productos y me han recomendado”, anotó.

Los sueños de esta mujer son crecer en gran medida, abrir un punto de distribución fijo y con esto seguir generando oportunidades de empleo a más personas.

Así que si está interesado en degustar los productos de Gloria, puede seguirla en su Facebook: “Sabor a Gloria”, en Instagram como @saboragloriaco. Además puede escribirle a su WhatsApp 3102175192.

“Una de las cosas más satisfactorias de emprender es poder tenderle una mano a quienes lo necesitan con trabajo. Soy de las que piensa que no debe entregarse el pescado sino enseñar a pesar”