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| May 3, 2019 | Editoriales, Punto de Vista

Esperanza

Nancy Rodríguez Guevara

Nancy Rodríguez Guevara

Nancy Rodríguez Guevara

Editora Gente de Cabecera

Esa palabra que en muchos, especialmente caballeros, evoca una sonrisa, es traída hoy a colación ante la necesidad imperiosa de llenarnos de ánimo optimista para enfrentar las diferentes situaciones por las que atraviesa el país y los vecinos.

Esperanza para que en Colombia los dirigentes realmente se pongan en los zapatos de quienes los pusieron en ese lugar y piensen en salidas óptimas para las diferentes reformas que se están estudiando en el Congreso.

Esperanza para que los mismos dirigentes entiendan que un país en paz y sin hambre tiene mayores posibilidades de desarrollo y más oportunidades de destacarse en el ámbito mundial.

Esperanza para que por fin se desate el nudo que se ha ido formando con corruptelas y corruptos, que poco a poco han ido desangrando al país, los departamentos, los municipios.

Esperanza para que por fin haya una aplicación de la justicia que sea transparente y ejemplarizante ,y no una burla a los ciudadanos que cuentan con la imparcialidad como regla.

‘Justicia justa’ es lo mínimo que se esperaría se aplique en casos como el del mal llamado ‘Zar del PAE’ en Santander, un ladrón que hurtó alimentos a cientos de niños, y que hoy es premiado siendo enviado al hostal en que se ha convertido la cárcel de San Gil.

Los santandereanos aún tienen esperanza de que se haga justicia y se le castigue de acuerdo con sus actos delincuenciales.

Es la misma esperanza que día a día tienen millones de hermanos venezolanos, quienes confían en que el mañana les devuelva al país pujante que un día tuvieron.

Todos deseamos alcanzar algo en esta vida. Todos tenemos esperanzas en que el futuro sea mejor y para ello es que se vive.