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| Ago 2, 2019 | En estas calles, Histórico, Portada

Cabecera: de zona residencial a punto de referencia comercial

En la fotografía se observa la construcción del Centro Comercial Cabecera segunda etapa, justo al lado de la primera etapa que se complementba con el almacén Ley.- Tomada del Facebook Fotos de Bucaramanga (Antiguas,Modernas,Actuales) / GENTE DE CABECERA

Por: Edward Grimaldos Gómez

La historia de Cabecera del Llano, un sector que hasta finales de la década de los años 60 era netamente residencial, empezaría a cambiar justo con la llegada de la década de los años 70, cuando los complejos comerciales empezarían a surgir.

Así lo recuerdan algunas personas que habitaron este sector oriental de la ciudad hace cerca de 50 años atrás, quienes además dicen recordar tan sólo una que otra tienda de barrio, en aquel sector que hoy es punto de encuentro comercial de toda el área metropolitana.

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“Todo era residencial hasta la carrera 33, había como tres tiendas nada más. Recuerdo que todo el comercio estaba en el centro… los bancos, mejor dicho todo se hacía en el centro”, recordó Ernesto Puyana Sanmiguel, quien fue subgerente de Urbanas y vivió en Cabecera antes del 1970.

Grupos de amigos se reunían para montar en patines y bicicleta en las antiguas despejadas calles de Cabecera.-Tomada del Facebook Fotos de Bucaramanga (Antiguas,Modernas,Actuales) / GENTE DE CABECERA

Los vecinos supieron que don Armando Puayana, en ese entonces gerente de Urbanas y constructor de Cabecera, quería levantar su propio complejo comercial, pues los lotes en donde hoy en día se levanta el Centro Comercial Cabecera 1, 2, 3, 4 y 5 etapa, siempre estuvieron al margen de la construcción de vivienda residencial.

“Don Armando siempre supo que construiría el Centro Comercial Cabecera porque apartó los lotes desde el principio”, completó don Álvaro Herrera, quien vivió en la carrera 34 con calle 46.

Dato

Los cinemas de Cabecera, se construyeron sobre la década de los 80, y su edificación fue hecha directamente por Cine Colombia tras comprarle el lote a Urbanas.

Así observaba los inicios de la construcción de la primera etapa del complejo comercial y los lotes aledaños vacíos que más tarden completarían las demás etapas.-Tomada del Libro «Presente Pasado» de Carlos Eslava / GENTE DE CABECERA

Así se consolidaron las etapas

Las primeras obras comenzarían justo en los primeros años de la década de 1970, con la edificación de Cabecera Primera Etapa. Un edificio ubicado sobre la calle 49 con carrera 34, de alrededor de 10 plantas, que combinó la zona residencial con la comercial.

“Antes se construía así, es decir, las primeras dos plantas eran para el comercio y consultorios médicos y las demás eran destinadas a la vivienda”, señaló Ernesto Puyana.

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Esta primera edificación estaría acompañada de un parqueadero en superficie ubicado justo en su parte posterior, y más adelante serviría también para los visitantes del almacén Ley y los de la segunda y tercera etapa del complejo comercial.

“Justo al poco tiempo de construida la primera etapa también se construyó el Ley, que fue como su complemento. Era el primer almacén de cadena de tipo nacional que llegaba a Bucaramanga. Recuerdo que eso fue el boom, porque aunque existían otros supermercados grandes, ninguno como ese”, agregan.

Alrededor de tres años después de la construcción de ese almacén de cadena, hoy “Éxito”, estaría lista la construcción de la segunda etapa del Centro Comercial Cabecera, ubicado justo sobre la carrera 33. Los trabajos habían iniciado antes que el Ley fuera entregado.

Poco después estaría lista la tercera etapa, localizada sobre la carrera 35 con calle 51. Esta y la segunda etapa contaban con un diseño arquitectónico similar al de la primera etapa, pero con tres plantas más. Las dos primeras dedicadas al comercio, mientras que las demás eran apartamentos residenciales.

El Ley fue de los primeros almacenes de cadena nacional que llegó a la ciudad. -Tomada del Facebook Fotos de Bucaramanga (Antiguas,Modernas,Actuales) / GENTE DE CABECERA

Así terminaría la década de los 70 e iniciaría 1980. Durante esta nueva década se construyó la Cuarta Etapa. Este edificio sería el primero dedicado al comercio en su totalidad. Se ubicó sobre la carrera 35 con calle 49, y contó con cinco pisos.

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“En esa época llegó la tendencia de los centros comerciales a la ciudad. Así que se decidió construir uno casi a la par del Centro Comercial Cañaveral, aunque Cuarta Etapa contó con un diseño un poco más vertical por el poco espacio con el que se contaba”, recordó don Ernesto Puyana.

Finalmente, para la década de los años 90, terminaría la construcción de las cinco etapas. El que hoy se conoce como “La Quinta Centro Comercial” complementaría este sector, que con el paso del tiempo empezaba a dejar atrás su carácter exclusivamente residencial y se convertía un nuevo punto del comercio de la Ciudad Bonita.

En 1979 el Ley se incendió

En 1979 un pavoroso incendio arrasó con el almacén Ley. Un hecho que sorprendió a la comunidad vecina que contribuyó a salvar parte de la mercancía del incendiado almacén.

“Todos los vecinos ayudamos a sacar la mercancía en carritos al parqueadero, pero no en plan de saqueo. La gente se organizó, la Policía acordonó el área y todo salió en orden”, recordó Puyana.

Según recuerdan otros vecinos, la causa del incendio obedeció a que “en la bodega que queda sobre la 35 apilaron papel higiénico hasta el techo y quedó en contacto con una lámpara, lo que hizo que el calor del bombillo lo encendiera”, hecho que hizo que los diseños originales de aquella edificación se modificaran.

El sector se transformó

En la parte inferior derecha de la fotografía se puede ver el lote aún vacio, donde hoy se levanta La Quinta, que sería terminado antes de finalizar el año de 1999.-Tomada del Libro «Presente Pasado» de Carlos Eslava / GENTE DE CABECERA

La llegada del comercio fue un cambio positivo, pues empezaría a acercar el comercio a las personas que residían en nuevos barrios al oriente de la ciudad como Pan de Azúcar, Terrazas y El Jardín, además de facilitarle la vida a los residentes de Cabecera.

“Fue algo muy bueno porque ya la gente encontraba todo más cerca. Los que vivían en esos barrios que para la época estaban apartados, ya no tenían que ir hasta el centro”, agregó Puyana SanMiguel.

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Sin embargo, esos mismos beneficios empezaron a desplazar las costumbres de decenas de niños que disfrutaban de la tranquilidad del sector y aprovechaban sus calles para jugar.

“Poco a poco empezó a llegar el tráfico y eso nos limitaba el poder jugar en esas calles. Recuerdo mucho que de niño hacíamos competencias de patinaje y en bicicletas, que por un tiempo estuvo muy de moda por las calles y veníamos a parar en el parqueadero detrás de la primera etapa que ya estaba construido”.

Así promocionaba Urbanas los proyectos comerciales de Cabecera y Cañaveral a través de un aviso en el periodíco de la época.-

Del mismo modo, el comercio empezó a desplazar a los vecinos, pues la vida nocturna también empezaría a aparecer en este barrio de Bucaramanga paulatinamente desde la década de los 80.

“Esa cuadra hasta 1980 fue 100% residencial. Una vez terminada la etapa 2 cambió el uso y rediseño de los predios. Desde finales del siglo XX ya la cuadra se comercializó y en los últimos 15 años adquirió la característica de zona rosa y vida nocturna”, señaló el arquitecto Gilberto Camargo Amorocho, quien asegura ha visto la transformación de ese sector.

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Según coinciden algunos vecinos, un comerciante de ese sector empezó a comprar poco a poco las casas, para posteriormente arrendarlas como locales comerciales. Fue así que a medida que nuevos negocios nocturnos surgían, más personas decidían vender para buscar un lugar más tranquilo.