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| Ene 29, 2010 | En estas calles

A raíz de escándalos en Calle 44 con 33, Negocio está dispuesto a controlar la situación

A raíz de la queja presentada por los vecinos de la calle 44 con carrera 33 en torno a los escándalos que generan algunos jóvenes en horas de la noche, los dueños del café-restaurante- bar Jamming, ubicado en la zona, desean precisar algunos aspectos.
Felipe Meneses Ballesteros, Paula Suárez Torres y Diego Vega, han señalado ante todo que “los jóvenes que se reúnen para hacer estragos en dicha esquina no son clientes del café restaurante bar. Tanto así que nosotros como establecimiento nos reservamos el derecho de admisión, teniendo como regla clara que nunca podrán entrar personas bajo los efectos del alcohol y mucho menos bajo el efecto de sustancias alucinógenas.”
“Estamos iniciando una campaña publicitaria para prevenir el consumo de sustancias alucinógenas en la zona”, dicen. Precisan además que “siempre, de nuestra parte, se han realizado acciones para disminuir el impacto que desde un tiempo para acá se ha hecho muy contundente: la reunión masiva de la juventud para consumir sustancias alucinógenas.”
“Esta situación incomoda no solo a los residentes de la cuadra de la calle 44 con cra 33, sino además y por efecto directo, a nuestra selecta clientela”. Finalmente aclaran que “estamos dispuestos a invertir esfuerzos para controlar la situación, y para eso le hacemos un llamado a toda la comunidad. Entre todos debemos hacer que la paz y la tranquilidad retorne a nuestro barrio manteniendo el respeto entre nosotros, fomentando el desarrollo de nuestra cultura y nuestros negocios”.