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| Ago 31, 2012 | Cultural

Filarmónica de Santander va por buen camino

La Orquesta de Cámara de Cuerdas se reúne tres veces por semana en el Centro Cultural del Oriente. ( Foto Suministrada )

La Orquesta de Cámara de Cuerdas se reúne tres veces por semana en el Centro Cultural del Oriente.(Foto Suministrada )

El maestro Eduardo Berrío Parra llegó a Bucaramanga y se enamoró. No solo del clima y el ambiente, sino del talento y del campo cultural para trabajar.

Vino de Bogotá donde trabajó como docente de la Universidad Nacional durante 27 años y aquí se quedará porque está convencido de la competitividad artística de la ciudad, propia para darle vida a su gran sueño: crear la Orquesta Filarmónica de Santander.

Ya lo hizo en alguna ocasión en Manizales y por eso cree que podrá repetir la historia, más consolidada, en la capital del departamento.

Gente de Cabecera conversó con él sobre su llegada y cómo va el proyecto con la Orquesta de Cámara de Cuerdas que dirige en la ciudad.

¿Qué le gustó de Bucaramanga?

“El clima, el ambiente y la parte artística porque me di cuenta que había mucho por trabajar. Además que por parte de la familia de mi esposa hay arraigo también. Yo llegué aquí por unas clases magistrales y me encontré con Jonathan Layton y Sergio Camilo Durán a quienes les vi el talento en las cuerdas y pues empezamos con la idea”.

Exactamente ¿Qué era lo que quería formar?

“Junto a estos estudiantes que le mencioné y otro, Oscar Carrillo, pensamos en crear una orquesta de cámara y les dije que sí, que estaba de acuerdo además porque vi la necesidad. Pensé en que ya había tenido experiencia en esto en Manizales y con la fundación de la Orquesta Experimental de la Universidad Nacional y empezamos todo con miras a una orquesta más grande o filarmónica  de Santander”.

¿Hay público en Bucaramanga para esto?

“Hay que crear una conciencia, un ambiente y un público que pueda apoyar este proceso y es una visión a largo plazo. Aquí se ve que hay asistencia masiva a eventos como el Festival de Piano que atrae mucho por la presencia de extranjeros, pero se acaba esto y ahí termina todo, el apoyo y mentalidad no va más allá. Está por lo menos la orquesta de la Unab que cuando se presenta llena recintos, pero esta es sostenida por la Unab, Bucaramanga no hace nada por sostener o patrocinar lo demás. Hay que crear esta consciencia y público para que la gene lo vea muy suyo, de aquí y esto es un trabajo difícil”.

¿Cómo estamos en el tema de filarmónicas frente a otras ciudades?

“Pues el panorama es igual en casi todo el país. Barraquilla tenía buena, Cartagena trata de hacer algo y no funciona, Popayán no tiene, en Cali hubo dos veces y la han dejado ir, a duras penas se trata de sostener, y en Manizales, donde estuve, la política y las mismas personas la dejaron morir.

Pero si usted se quedó en Bucaramanga es porque vio futuro ¿o no?

“Sí, claro. He visto interés que hay que guiarlo, manejarlo y organizarlo para que produzca, dé resultados y estos resultados se proyecten a la ciudad y se den cuenta de lo que pueden llegar a ser y tener. La idea es que la orquesta se vaya introduciendo en la comunidad, el oído y la mente de las personas. Con una buena guía, paciencia, amor, disciplina y buena organización puede llegar a crearse algo bueno”.

 

PARA SABER… Una orquesta de cámara es una orquesta pequeña que se utilizaba en épocas mediavales donde los príncipes reyes, duques, duquesas y condes las patrocinaban. Estos conciertos eran en cámaras, salas o aposentos grandes.

Muchos de estos príncipes tocaban algún instrumento y por eso apoyaban estas presentaciones.

Más adelante las cámaras se fueron saliendo a sitios más grandes y se dieron a conocer con la comunidad formando así las orquestas sinfónicas que contaban con más gente.

¿Y qué ha conseguido hasta ahora para lograrlo?

“Ya conseguimos hace tres meses que el Centro Cultural del Oriente nos dejara acomodarnos allá para ensayos, esa es nuestra sede. Allá estamos dando conciertos y vamos a ofrecerlos cada mes o dos meses, depende de cómo responda y funcione la orquesta. Me gustaría aprovechar para agradecer a Donaldo Ortiz Latorre, director del Centro Cultural pues sin su apoyo no tendríamos dónde reunirnos. También a Sergio Rangel Consuegra, quien ya nos reunimos y nos brindó su apoyo”.

Los jóvenes que conforman la orquesta ¿cómo llegaron allí?

“…Casi por obra y gracias del Espíritu Santo… Ja ja ja, bueno en realidad por otros amigos. Les gusta mucho lo que hacen a pesar de que no reciben pago alguno. Se está viendo la posibilidad que reciban algo de los conciertos que se vayan a dar. No es una cosa fija pero se está trabajando en esto. Ellos están aquí es solo por amor al arte. Hay también una corriente emocional mental subterránea que muestra que hay la posibilidad de que en algún momento haya un salario y esto también anima a cualquier músico o artista”.

¿Qué hace falta para cosechar la idea de la filarmónica?

“Hacen falta muchas cosas. Más integrantes, porque hay personas que están estudiando y que les gustaría pero tienen actividades académicas que se los impide. Necesitamos gente que sepa de instrumentos que no hay en Bucaramanga, por ejemplo oboístas, fagotes, cornos, quizá un arpa clásica. Los instrumentos y alguien que los sepa tocar bien”.

¿Y dinero?

“Obvio, se necesita apoyo gubernamental, ya sea de la Alcaldía o la Gobernación pero se necesita un buen apoyo, serio, constructivo, económico claro, que no cambie con los cambios de gobierno. Nosotros ya presentamos un proyecto a la Gobernación pero les pareció muy ostentoso, entonces tocó reducir el presupuesto para que se entre a estudiar”.

 

Sinfónica y filarmónica

El uso de los términos difiere en sus comienzos. Una sinfónica es patrocinada y fundada por una ciudad o gobierno, es más institucional. Contrario a esto una filarmónica es creada y organizada por sus miembros quienes, no es patrocinada ni fundada por una alcaldía o gobernación.

¿Cuándo será el próximo concierto?

“Sí, claro, para octubre, noviembre y diciembre tendremos conciertos, uno por mes. Esperamos seguir avanzando en esto y en los ensayos pues nos reunimos tres veces por semana pero lo ideal sería todos los días de lunes a viernes… Pero ahí vamos”.

 

ALGO DE HISTORIA

Pedro Abdul, músico de la UIS y quien hace parte de la orquesta de cámara y es uno de los pupilos del maestro explicó que en Bucaramanga nunca ha habido una Orquesta Filarmónica de Santander con bases sólidas.

“Hace varios años fue la Fundación Batuta que desde Bogotá gestionó la creación de las orquestas sinfónicas en la varias capitales de departamentos del país. Yo, mientras era estudiante universitario, fui parte de Batuta, pero luego murió”, explicó.

Años más tarde se intentó hacer otra a través de una gestión con la fundación musical de Margy Forero, hace cerca de 12 años, pero los cambios de gobierno la acabaron.

“En esa ocasión se hizo una convocatoria, vino gente de Bogotá y se hizo el intento, de hecho se presentó en la inauguración de un Festival de Piano de la UIS, pero debido a los costos de la gente de afuera se volvió camerata y dábamos conciertos a nivel local. Como los fondos se acabaron se acabó la fundación y no hubo más plata ni más intentos.

“Con el maestro Eduardo se quiere consolidar esta idea. La base es el grupo de cámara de cuerdas que estamos trabajando. Es pequeño, es una camerata pequeña, pero ahí vamos…”.

¿Quiénes la conforman?

Violines I

Jonathan Layton Ávila

Juan José Cala

Antonio Hernández

José Manuel Flórez

Violines II

Hernán Darío Hernández

Diego Rivero Galvis

Oscar Carrillo Viveros

Fernando Briceño

Violas

Sergio Camilo Durán

Pedro Abdul Pinto

Violinchelos

Sebastián Carrillo

Edwar Pinto

Jefferson Acosta

Lina Kattiana Bautista

Comentarios

  1. Enrique Barrantes Muñoz dice:

    Eata noche una tertulia con el Director de la Filarmónica de Bucaramanga. Qué bueno

  2. Enrique Barrantes Muñoz dice:

    El concierto navideño ofrecido por la filarmónica de Bucaramanga en la noche del 5 de diciembre fué realmente espectacular por la precisión, la armonía y el virtuosismo que demostraron sus integrantes. Felicitaciones para su director Eduardo Berrío, persona culta y sencilla que atrapa al oyente con su don de gentes.
    Ojalá haya auditorio para este tipo de música que eleva el espíritu y le da serenidad al alma.
    Adelante y que sigan progresando.