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| Oct 11, 2013 | En estas calles, Histórico

La 48, una calle de trasformaciones

 

Desde la carrera 33, la calle 48 se ve amplia con andenes anchos.

Desde la carrera 33, la calle 48 se ve amplia con andenes y antejardines anchos.

Hablar de la calle 48 entre carreras 33 y 38 con residentes de hace más de 40 años es recordar épocas de tranquilidad y de camaradería entre vecinos.

De ese tipo fueron los apuntes que hicieron tres señoras que como pocas quedan hoy, tienen cuatro décadas de vivir allí.

Ellas vieron cómo esta calle dejó de ser doble vía hace más de 20 años, cómo la carrera 33 se fue llenando de tráfico y cómo la llegada de locales comerciales fueron transformando sus estilos de vida.

“Uno tiene que aceptar que esto cambia y pues hoy son más los negocios que las casas donde habita gente. No fue fácil ver esta llegada, fue un choque fuerte, sin embargo han sido personas a las que se les puede hablar y pedir colaboración en materia de tranquilidad y cuando lo hemos necesitado”, dijo Amalia de Rincón quien llegó al sector junto a su esposo cuando las casas estaban recién construidas por el Banco Central Hipotecario.

Vista de la calle 48 desde la carrera 38. Esta vía sentido occidente - oriente comunica al Centro con Sotomayor, Cabecera, la Unab y la avenida El Jardín que confluye en Pan de Azúcar. Por la 48 pasan 3 rutas de buses, una de ellas la AQ4 de Metrolínea

Vista de la calle 48 desde la carrera 38. Esta vía sentido occidente – oriente comunica al Centro con Sotomayor, Cabecera, la Unab y la avenida El Jardín que confluye en Pan de Azúcar. Por la 48 pasan 3 rutas de buses, una de ellas la AQ4 de Metrolínea.

De su cuadra, entre carreras 35A y 36, esta mujer ha visto la salida de varias familias, como los González que vendieron y donde hoy funciona una venta de frutas y verduras, los Díaz, los Vargas y los Liévano Ordóñez, donde hoy venden colchones.

Pero quizá lo que más la aferra a su casa, donde crecieron sus hijos, es su vecina, la señora de Lemus.

“No me quisiera ir, pero depende de ella y de los que se mantienen. Porque uno está tranquilo con los vecinos que tiene y ya después no sabe quiénes vendrán. Lo que sí es cierto es que este crecimiento también nos ha dado muchos beneficios porque tenemos todo cerca, ya no tenemos que ir tan lejos a mercar, por lo menos, aunque sí sé de familias que dicen que no van a dar gusto a la gente y que no se van… pero bueno, yo sigo muy feliz aquí”.

Una de las más antiguas

Quizá una de las mujeres que más historias tiene en su memoria es doña Miriam Neira quien hace más de 45 años llegó a estrenar su casa junto a su esposo Nepomuceno Espinel.

“Al frente estaba don Eusebio Cadena, esposo de doña Ema Puyana, también Saúl Camacho y su familia, el aviador que se accidentó en la Mesa de los Santos de apellido García, los Correa, Pinilla, Herrera, Jaimes… También recuerdo otros que se fueron como los Vega, Benita Pedraza y Lucila Carreño de Arias que se fue hace poco, los Angulo que tenían unas monjas… También recuerdo que Saúl Ducón hizo los primeros locales y después pusieron un restaurante y ahora El Garaje, en la casa de un hermano de doña Berta de Ospina Pérez. En realidad se mantienen muy pocos, los Sanmiguel, los Montagut y los Rincón”, dijo con certeza esta mujer de 85 años.

También narró que la complicidad entre vecinos era la constante, sobre todo cuando sus hijos tocaban la tuna y su vecina Ema Puyana la visitaba para admirar el talento musical de los muchachos de la época.

El edificio Patricia es uno de los más antiguos de la zona.

El edificio Patricia es uno de los más antiguos de la zona.

“Era un barrio precioso y tranquilo. Nunca una nota desagradable de nadie, ni una queja. Aquí vienen a ofrecerme todos los días que les venda, pero no he pensado en hacerlo todavía, aunque siento tristeza de pensar que algún día quizá me vaya”, concluyó.

Quienes también han visto el cambio son las hermanas Barrera, que estaban en el colegio cuando su papá, quien fue gerente de la Cooperativa del Magisterio, construía la casa donde hoy residen, una amplia edificación con antejardines, esquinera y de dos pisos.

“Aunque todo esto ha cambiado mucho no pensamos irnos porque aquí tenemos cerca todo: supermercados, clínicas, droguerías panadería, iglesia… todo para la familia, aquí estamos bien”.

En cifras

13

viviendas familiares se mantienen en el tramo de la calle 48 entre 33 y 38.

En la carrera 34 está esta otra vivienda, otra de las más amplias de la calle 48 entre carreras 33 y 38.

En la carrera 34 está esta otra vivienda, otra de las más amplias de la calle 48 entre carreras 33 y 38.

Un paisaje diferente

En el recorrido de la calle 48 desde las carreras 33 hasta la 38 el panorama varía entre locales comerciales y pocas viviendas.

Subiendo, por la acera derecha, se encuentran negocios como Kokoriko, Piazza, un nuevo parqueadero de motos y un edificio de arriendo de oficinas de 3 pisos. En la cuadra siguiente hay un bar, unas viviendas y seguros La Equidad. Continúa con Biggers pizzería, La Fogonera, una casa donde hubo restaurante, un café bar llamado Beat House y en la esquina se construye un edificio. Más arriba está Tigo, Celai centro de idiomas, un centro de belleza y Pan Pa Ya.

La calle 48 muere para los vehículos con la carrera 38 donde hay un pequeño parque y donde empiezan a predominar las viviendas.

Esta casa, con sus amplios jardines, andenes y por su diseño es una de las más llamativas del sector.

Esta casa, con sus amplios jardines, andenes y por su diseño es una de las más llamativas del sector.

De vuelta hacia la carrera 33, pasando por Decorcerámica y una venta de ropa, se encuentra en la esquina de la carrera 36 el edificio Patricia, según vecinos el más antiguo y residencial de la calle.

Luego se construye un edificio de 4 pisos de apartaestudios, hay enseguida una cafetería, una tienda, licorera, una casa y en la esquina está Americana de Colchones.

Bajando desde la 35A está Caneli, venta de muebles; la Gran Cosecha venta de verduras y frutas, dos viviendas y colchones Spring.

La esquina de la carrera 35 se destaca por la casa Barrera, vecina del hotel Cabecera Country, una casa grande con tres garajes y una vivienda esquinera de dos pisos.

La última cuadra inicia con hamburguesas El Garaje, Coopfuturo, la casa Espinel y Alberto Vo5.

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