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| Abr 4, 2014 | ¿Qué pasa?

“No soportamos más el caos en la carrera 34”

 

Así amanece la zona luego de una noche de rumba. Foto tomada un domingo a las 6:30 a. m

Así amanece la zona luego de una noche de rumba. Foto tomada un domingo a las 6:30 a. m. (Fotos Tatiana Celis).

“Qué no hemos hecho para pedir que nos ayude con este problema, ya no sabemos a quién más dirigirnos ¡estamos desesperados! queremos volver a llegar a casa y sentir tranquilidad”.

Es solo una de las voces que residen entre las calles 48 y 49 y carreras 34 y 35 y quienes están cansados porque desde más de dos años no volvieron a tener un fin de semana de descanso y sosiego.

Además del ruido del sitio, las ventas ambulantes también incomodan a los vecinos

Además del ruido del sitio, las ventas ambulantes también incomodan a los vecinos

“La guachafita comienza los jueves, pero viernes y sábado en la noche es lo peor. Llegan carros con parlantes a todo volumen y los cuadran frente a nuestras casas cuando cierran las discotecas, siguen tomando ahí y con el ruido más grande. Y ni qué decir de los olores. Pareciera que estos sitios no tuvieran baños suficientes para el gran número de personas que llega pues muchos se orinan en los jardines y puertas de las casas y edificios cercanos”, dijo una de las residentes quien como los otros denunciantes solicitaron no publicar su nombre “para evitar problemas con los comerciantes”.

Además del ruido, la queja por la invasión de espacio público no falta, pues muchas veces no pueden entrar a sus parqueaderos porque hay carros estacionados al frente.

“Eso por un lado ¿y qué me dice de las ventas de chuzos que hay en la noche en los andenes? El olor nos llega hasta la cama y el reguero de platos y vasos desechables, y servilletas que dejan regadas en los andenes no es cualquiera”, dijo otra residente.

Una voz distinta dijo que había perdido la esperanza de que la Alcaldía de Bucaramanga les ayudara.

Al cerrar los establecimientos comerciales muchos jóvenes continúan bebiendo licor en la calle

Al cerrar los establecimientos comerciales muchos jóvenes continúan bebiendo licor en la calle

“Una vez mandamos una carta y nos respondieron con la lista de sitios que tenían permiso para funcionar en la zona y cuáles no, ¿de qué nos sirve a nosotros esa lista? ¿acaso nosotros tenemos la potestad de cerrarlos? no, es a ellos como autoridad a quienes les corresponde.

“El problema con estos sitios es que muchos los cierran y luego los vuelven a abrir con otro representante y nombre del negocio y así es imposible, no se puede hacer mucho porque eso mismo es lo que nos han dicho en la Administración Municipal”.

Otra persona llamó esta problemática como “desvalorización moral y cultural de Cabecera”, aludiendo a los borrachos que hasta las 9 a. m. permanecen tirados en los andenes y a la presencia de jóvenes de otros barrios propiciando riñas.

“Hemos pasado derechos de petición, acciones populares… ¡de todo! Lo único que pedimos es que se estudie el uso del suelo y que se fijen en la problemática tan grave que tenemos aquí. Esperamos una solución de verdad, no pañitos de agua tibia y de un fin de semana. A esto hay que meterle mano dura y por eso hoy hacemos pública la situación”, comentó.

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