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| May 27, 2011 | ¿Qué pasa?

La malla vial de la ciudad también lo necesita

 

La malla vial de la ciudad también lo necesita

Las obras de la 33 aumentaron notablemente la congestión vehicular en la calle 52.

Me asaltan varias dudas. Primero: ¿Por qué estas obras se realizan sin planeación? es decir la ciudad está colapsada en materia de movilidad y la Administración Municipal toma decisiones como empezar con todas las obras al mismo tiempo… falta de planeación o será esto una consecuencia de la cercanía de las elecciones.

Segundo: ¿Cómo es posible que no exista estructura de base granular en el carril que están interviniendo? ¿Qué sucedió con la veeduría que se supone deben tener todas las obras que se desarrollan en la ciudad? ¿Donde está la gestión de la Administración de esa época?

Y por último ¿Habrá consecuencias para los responsables de este ‘percance’, ‘olvido’ o como quieran llamarlo?

Y esto dicen los comerciantes…

Sergio Cely

 

Comerciante de la calle 52

Sergio Cely

“Los peatones tienen mucha dificultad para pasar las calles, porque tienen prelación los carros. La gente no puede pasar y por eso decide no salir al comercio porque es peligroso. También hay contaminación visual, auditiva y atmosférica. Las ventas sí se han visto disminuidas y eso que no está cerrada para nosotros, pero nadie puede estacionarse para entrar a comprar ”.

Gloria Stella Martínez de Reyes

 

Comerciante de la calle 52

Gloria Stella Martínez de Reyes

“Sí, por el ruido, especialmente, el pito de los vehículos no deja ni hablar por teléfono, sobre todo de los buses. Además hay mucha congestión. Todo sea por el progreso de la ciudad para que haya mejores vías, por eso uno se sacrifica y hay que entender que es temporal. Como no hay un paradero en la 52 la gente se para en cualquier parte a esperar, los buses se paran en cualquier parte para recoger pasajeros”.

 

Comerciantede la calle 52

Rosmira Medina

Rosmira Medina

“Sí, eso afecta y bastante, porque Tránsito está ahora pendiente de que nadie se estacionen carros, motos ni ciclas. La gente ya no viene a almorzar ni a desayunar. Aparte de esto el ruido es desesperante”.

Comerciante de la calle 52

Ramón E. Rincón

Ramón Eduardo Rincón

“No me he visto afectado, no se han bajado las ventas ni la gente que viene al negocio, sigue siendo normal”.

Por: Jazmín Quintero,   Periodista Del Barrio