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| Abr 12, 2013 | Punto de Vista

Se perdió la pasión por lo que se hace

Fabio Peña

Fabio Peña

La crisis que afrontan la salud y la justicia en nuestro país, tiene a miles y miles de personas tiradas en una cama esperando una atención médica y a otro tanto en las cárceles esperando un juicio justo.

Y aunque se anuncian reformas para mejorar estos aspectos hay un hecho que poco tratamiento ha tenido y es la deshumanización de lo que se hace.

Las viejas épocas en las que el médico iba hasta nuestra casa y estaba pendiente de su paciente como si fuera su hijo, se acabó hace rato.

Igual acontece con muchos profesionales del derecho a quienes se les olvidó que el ser humano prima sobre cualquier cosa.

En diferentes ramas del saber y de la ciencia (incluso el periodismo) se ha dejado de lado el sentido humano y se ha transformado todo en un cumplimiento de metas, cuotas y negocio.

Claro, no todos actúan de la misma manera, aún hay muchos médicos, abogados, periodistas, ingenieros, administradores, etc. que ven en su público una persona antes que un cliente.

Pero en otros casos la rentabilidad y el lucro han doblegado el espíritu humanitario de la profesión.

De ahí que no importa si alguien se está muriendo en la puerta de un hospital, mientras no traiga la plata o si el médico aún no tiene turno, su futuro es oscuro.

Ojalá se empiece a cambiar esta tendencia y así se comience a pensar más en la gente antes que en la plata.