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| Jun 23, 2017 | Nuestra Gente

El Club Unión llegó a sus 100 años ‘con buena salud’

Diana Lucía Díaz Patiño/GENTE DE CABECERA

 

Celebrar un siglo de vida es una dicha que solo algunos privilegiados alcanzan.

El Club Unión llegó este año a estar dentro de ese selecto grupo, celebrando sus primeros 100 años de labores.

El pasado 8 de junio realizó la celebración oficial, con la presencia de reconocidas personalidades de la sociedad bumanguesa.

Siendo un ícono del sector así como de la historia de la ciudad, en esta edición de Gente destacamos parte de su historia.

Así inició el Club

La entidad nació bajo el nombre de Club de Gremios Unidos, el 14 de enero de 1917. Sus fundadores fueron Carlos Cárdenas y Leonardo Pilonieta.

“Desde un principio, la iniciativa de su fundación tuvo el entusiasmo de los comerciantes y pequeños industriales de Bucaramanga, quienes vieron la necesidad de encontrar un sitio seguro y diferente a un café, para poder reunirse en familia”, relata Pascual Tarazona, actual presidente de la Junta Directiva.

Su primera sede estuvo ubicada en la carrera 17 entre calles 33 y 34. En esta amplia casona, los socios fundadores jugaban al billar y a las cartas, y disfrutaban de inolvidables fiestas.

Imagen aérea del lote donde se encuentra actualmente ubicado el Club Unión, tomada en 1945. Abajo, una toma aérea más reciente.

GENTE DE CABECERA

Luego, el Club se trasladó a la calle 33 # 18-32. A su vez, se amplió el número de socios, llegando a 85 en 1946. Fue el año en que se adoptó el nombre Club Unión S.A.

Para 1951, ya se contaba con más de 130 socios y una nueva sede, esta vez ubicada en el costado occidental del parque Santander. Los socios, nuevos y antiguos, allí podían disfrutar también de canchas de tejo, piscina, salón central y sala de juntas.

Finalmente, en 1962, bajo la presidencia de Saúl Díaz Sarmiento, el Club pasó a ser la Corporación de Socios del Club Unión, la cual se trasladó a su ubicación actual, en la calle 49 No. 32-20, el año 1966. El lugar hacía parte de las antiguas instalaciones del Club Campestre.

Reconocimientos

En la noche de celebración de su primer siglo, el Club Unión recibió la orden Luis Carlos Galán Sarmiento, otorgada por la Asamblea Departamental; así como la orden Andrés Páez de Sotomayor, otorgada a su vez por el Concejo Municipal.

Además, obtuvo un reconocimiento, de parte de Fenalco, por sus 100 años de labor y compromiso con el desarrollo turístico y social de la región.

Retos y proyectos

Como toda entidad, y teniendo en cuenta su larga trayectoria, el Club Unión ha pasado por numerosos altos y bajos.

Sin embargo entra a su siguiente siglo “más altivo, más dinámico, más moderno y muy estable”, dice Germán Murillo, su gerente.

“El Club llega a sus 100 años con una buena salud financiera. Es un club próspero, que va para adelante”, asegura Murillo.

Dentro de las instalaciones actuales del Club, se exhiben los bustos de Saúl Díaz Sarmiento y Helga Berth de Díaz, gestores de la compra de este terreno

Parte de su estrategia en la gerencia ha sido establecer un Club “de puertas abiertas”, con la posibilidad de realizar eventos, utilizar los salones sociales y otros espacios, acceder al restaurante y participar de la variada programación que allí se ofrece, no solo para los socios sino para la comunidad en general.

Por su parte, el presidente de la Junta Directiva Pascual Tarazona, afirmó que aunque no se descartan transformaciones y construcciones en un futuro, “la esencia del Club se mantendrá y seguirá existiendo”.

De esta manera, no cabe duda de que su historia continúa: los siguientes 100 años del Club Unión apenas se empiezan a escribir.

 

En cifras

 

530

socios tiene el Club Unión.

 

El historiador Néstor Rueda Gómez, actual Director del Instituto Municipal de Cultura y Turismo y miembro del Club Unión, expresó: “El Club Unión es en realidad un patrimonio histórico, arquitectónico y urbano de la ciudad de Bucaramanga y es un escenario, un pulmón de la ciudad que hay que conservar”.

El historiador hizo referencia al legado que adquirió el Unión del Club Campestre, siendo este clave para el desarrollo económico y urbano de la zona oriental de Bucaramanga.

“El Club unión sigue siendo un símbolo del desarrollo de la ciudad y es muy importante que haya llegado a los 100 años, porque demuestra que en Santander hay empresas asociativas que son capaces de permanecer a lo largo del tiempo. Es muy importante que el Club permanezca otros 100 años”, agregó Rueda Gómez.