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| dic 14, 2012 | Columnistas

El buen vestir

Es bueno tener claro qué ponernos de acuerdo al sitio donde vayamos a estar.

No es lo mismo vestirnos con una bermuda para ir a ver un partido de fútbol que dejarnos esa pinta para ir a la iglesia.

No es lo mismo un traje de corbata para ir a una fiesta de matrimonio que para ir al centro comercial.

Creo que este tema del buen vestir va ligado a la educación que nos dieron en casa y la que hoy en día podamos proporcionarles a las futuras generaciones.

Hace unos días estuve en la iglesia y por más que intenté concentrarme en la oración fue inevitable no ver las piernas de una joven de unos 20 años que estaba adelante con un short extremadamente pequeño.

Lejos de la distracción visual que me abordó varios minutos, el llamado es a recordar los buenos modales y a saber que a un sitio de respeto como el templo se va más recatado.

Y esta educación solo la podemos dar nosotros cuando teniendo a nuestros hijos pequeños les ponemos la ropa adecuada para ir a la iglesia, el centro comercial, la cancha de fútbol, una fiesta o una reunión con los amigos.

Ellos van alimentando el subconsciente cuando ven que los tenis, la pantaloneta o la licra no son para ir a la iglesia.

Además de crear el excelente hábito, se va formando en el menor una personalidad que con seguridad traerá más resultados positivos que negativos en un futuro.

Padres y madres de familia, los invito a tomarse un minuto y analizar la certeza de estos hechos que hablan hoy por sí solos.